Varios agentes, en uno de los registros de esta operación realizados en Almería
Varios agentes, en uno de los registros de esta operación realizados en Almería - ABC
INMIGRACIÓN

Los narcos se pasan al tráfico y secuestro de menores inmigrantes entre Cádiz y Almería

Cae una una peligrosa organización que los amenazaba con matarlos y vender sus órganos

AlgecirasActualizado:

Palizas, vejaciones, días sin comer, amenazas de muerte y de venta de órganos... Es lo que han soportado numerosos menores inmigrantes no acompañados -conocidos como Menas-, secuestrados por una organización criminal que acaba de desmantelar la Policía Nacional.

Los principales integrantes han sido detenidos en el marco de la operación «Patrón». Se trata de seis hombres de nacionalidad marroquí, extremadamente peligrosos y con experiencia en el narcotráfico, según ha confirmado a este diario la Policía Nacional. De hecho, tienen antecedentes por delitos violentos y tráfico de droga.

Secuestraban a menores inmigrantes a su llegada a España. Los captaban en los centros de menores de la provincia de Cádiz para llevarlos luego bajo engaños a La Mojonera (Almería), donde los secuestraban, maltrataban y amenazaban hasta que sus familias pagaban el rescate solicitado, que solía ser de 5.000 dirhams -unos 500 euros- por cada uno.

Tres de los integrantes de esta organización han sido arrestados en Almería, uno en Cádiz, otro en La Línea de la Concepción y otro en Jerez de la Frontera. Cuatro han ingresado en prisión.

La Policía no puede precisar cuántos menores han sido víctimas de esta organización y desde cuándo ha estado actuando, aunque reconoce que han sido muchos los chicos que han caído en las redes de esta trama de trata de seres humanos. «La cifra es muy difícil de contabilizar dado el importante flujo migratorio aunque han podido estar llevándose a varios menores por semana», indicaron fuentes de la investigación.

También han corroborado que muchos narcos se están pasando al tráfico de personas debido a la presión policial, algo que se comenzó a detectar el pasado verano. «Son organizaciones que vienen en muchos casos del tráfico de droga y se han adaptado a este nuevo servicio dada la demanda existente y la presión policial. Actúan tanto facilitando el traslado hasta España previo pago o mediante el secuestro. Proceden del crimen organizado y está dispuestos a todo para conseguir su objetivo. En este caso eran conocidos tanto aquí como en Marruecos, lo que infundía miedo en las familias».

La denuncia de una mujer marroquí ha sido determinante en la investigación. Vio a tres menores compatriotas en Granada en situación de desamparo y lo puso en conocimiento de las autoridades. Este testimonio permitió a la Policía Nacional descubrir un entramado criminal que, de manera profesional, se dedicaba a captar menores en Marruecos. Exigían a sus familiares dinero por su traslado a España, cantidad que variaba en función del método de tráfico de seres humanos que emplearan. Posteriormente trasladaban a los menores hasta Tánger, donde otra persona se hacía cargo de ellos.

Una vez en España, si los menores no eran detectados por las Fuerzas de Seguridad, eran recibidos por otros miembros de la organización.

También los captaban en los centros de Menas de la provincia de Cádiz. La organización tenía captadores en los propios centros o cerca de ellos, como antiguos usuarios que conocen bien la estructura y el funcionamiento de estas instalaciones y no levantaban sospechas. «Aprovechaban las salidas para contactar con ellos y ganarse su confianza vendiéndoles que iban a estar mejor en otro lugar. Sin embargo, cuando los llevaban a Almería los sometían a todo tipo de vejaciones hasta que la familia pagaba».

También contactaban con menores de la provincia de Cádiz que habían sido traficados por otras redes y les ofrecían falsos pretextos para que accediesen a ser trasladados a otras provincias de España.

En Marruecos estaban quienes se encargaban de recibir los pagos e informaban al resto de la organización en España para efectuar si procedía la liberación de las víctimas.

Entre sicarios

La Policía destaca el alto nivel de profesionalización de esta red, que actuaba de manera coordinada con los traficantes de Marruecos así como la peligrosidad de la misma. De hecho otras organizaciones ya desarticuladas no dudaron en enviarles sicarios a España por considerar que les «quitaban» a los menores con los que habían traficado previamente.