COFRADÍAS | ECCE-HOMO

«Ha intentado echar un pulso, creando el mal ambiente»

Ramón Sánchez Heredia, hermano mayor de Ecce-Homo explica los motivos de la designación del nuevo capataz general

CádizActualizado:

La archicofradía de Ecce-Homo anunciaba días atrás el nombre del nuevo responsable del paso de misterio. La hermandad había decidido en esta ocasión elegir a un capataz general de forma que sea la misma persona la que coordine ambos pasos. Y esa responsabilidad enorme recaía por decisión unánime de la junta de gobierno en Melchor Mateo, quien hasta ahora llevaba solo el martillo del palio.

La figura del capataz general no está quizás demasiado extendida en Cádiz pero sí es una forma de aunar criterios y mantener una misma línea. «Desde que entré como máximo responsable quise unir las dos cuadrillas e hice la propuesta el primer año pero mi junta no aceptó. Ahora lo he retomado y la junta de gobierno ha aceptado porque yo no soy un hermano mayor presidencialista», explica el propio Ramón Sánchez Heredia.

Esta medida no ha sido bien recibida por todos y se han sucedido una serie de comentarios infundados por lo que el responsable de la cofradía de Ecce-Homo incide en la necesidad de destacar que «esta decisión es de la junta de gobierno por tanto las acusaciones al mayordomo u a otros miembros son ‘fake news’. Es lamentable que se personalice en una persona».

Sánchez Heredia explica el procedimiento que ha seguido la archicofradía. «Esta es la manera que tenemos de actuar. Todos los años la junta tiene que ratificar a sus capataces pero esta vez no había que hacerlo porque el capataz del paso de misterio (Juan Manuel López), rompiendo las formas normales en una hermandad, dimitió en plena Plaza de Candelaria el Martes Santo y luego a la llegada a la iglesia lo hizo público ante toda su cuadrilla y los hermanos que ya estaban presentes allí, por lo que ya está claro que hay una renuncia».

En este caso el acuerdo se establece entre junta de gobierno y capataz, es decir no directamente con los cargadores por lo que Ramón comenta que «estamos abiertos a que quien tenga devoción y quiera cargar lo haga. Ya será cuestión del capataz general».

Los desencuentros se sucedieron desde antes de Semana Santa por el tema del callejero. «Esta cuestión es competencia de la junta y hablando claro ha intentado echar un pulso. No es normal en ninguna cofradía que al mayordomo se le manden cartas. Se ha creado un mal ambiente, no por parte de la archicofradía, que llevó a que el Viernes de Dolores había ya sitios en Cádiz en los que se comentaba que se dimitía durante el Martes Santo. Por tanto es una dimisión que es una crónica de una muerte anunciada por ellos mismos», comenta Sánchez Heredia, que además detalla que «la responsabilidad de un hermano mayor ante todo esto y debido a que el capataz es un cargo de confianza y él se ha autoeliminado, es cambiar y nosotros queremos aprovechar para tener el mismo estilo y uniformidad. Esto no es nuevo. Llevábamos años hablándolo con Juanma y no se había avanzado por eso ahora hemos querido establecer esta línea porque nosotros somos los que contratamos a la banda y decimos qué es lo que se toca. Aunque siempre se ha escuchado al capataz y de hecho este año ha pasado con una que estaba fuera del callejero y se añadió».

El hermano mayor de la corporación lamenta además los comentarios y críticas injustificadas que se han vertido vía grupo de Whatsapp. «Se ha hablado mal no solo de gente de la hermandad sino de capataces de fuera a los cuales se les ha mencionado como si hubiesen sido nombrados. Algo absolutamente falso. Y esto es grave porque se ha atacado a personas que no tienen nada que ver simplemente porque tienen amistad con miembros de la junta o directamente conmigo».

Pese a todo, Ramón expone que «la cofradía cada día está más fuerte y organizada. Esto es una crisis de crecimiento pero estoy convencido de que con esto podemos conseguir una cofradía que acentúe su estilo clásico y en el que todos tienen que tener un sentido básico de religiosidad y cristianismo. No estamos dispuestos a mantener ninguna devoción al palo. Creo que esa es la línea y es la que comparten muchos capataces, verdaderas personas que llevan los pasos con el corazón».