El Cristo de la Expiración, recién restaurado por Pilar Morillo y Álvaro Domínguez
El Cristo de la Expiración, recién restaurado por Pilar Morillo y Álvaro Domínguez
COFRADÍAS

El Cristo de la Expiración ya luce restaurado en Santa Catalina

Pilar Morillo y Álvaro Domínguez han recuperado el esplendor de la imagen, cumpliendo así uno de los propósitos de la junta de gobierno

Cádiz Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El Santísimo Cristo de la Expiración regresaba al culto este sábado en la iglesia de Santa Catalina (Capuchinos) donde se encuentra provisionalmente mientras que se inician y acometen las obras en la Real Castrense.

En agosto del año pasado el Obispado autorizaba la esperada restauración de esta imagen del siglo XVIII, de la escuela genovesa y que está atribuida a Domenico Giscardi. A partir de ahí comenzaba la planificación para una restauración que desde finales de octubre se ha realizado en el taller de Pilar Morillo y Álvaro Domínguez.

La expectación era máxima para conocer el resultado de un trabajo que se ha llevado a cabo con la máxima profesionalidad y esmero. Los restauradores han cuidado una vez más cada detalle durante estos cinco meses. «Cuando lo analizamos por primera vez comprobamos que el Cristo estaba muy deteriorado. Se le observaba gran suciedad generalizada en toda la superficie y acumulada en zonas puntuales, así como arañazos, repintes y retoques con betún de Judea. También había repintes de sangre en las manos», explica Morillo.

Lo que sucede con esos retoques en cualquier obra de arte es que con el paso del tiempo se convierten en manchas y suciedad que camuflan el verdadero aspecto de la imagen. Pero al margen de esto, el Cristo tenía sobre todo una problema en el brazo derecho. «Existía una grieta muy grande y bastante abierta. Además, el perno que se encontraba internamente estaba roto por lo que había preocupación porque se pudiera desprender», comenta Álvaro Domínguez.

La intervención que se le ha realizado a la imagen es íntegra y ha consistido en la limpieza y retirada de la suciedad y los repintes y el desmontaje del brazo para posteriormente volverlo a ensamblar. Asimismo, y como indica la propia Pilar Morillo, «se le ha retirado un dedo postizo de mala ejecución y se le ha colocado un dedo nuevo e igualmente se han añadido espigas internas y recolocado otros dedos que estaban mal pegados». Quizás lo más llamativo de la restauración ha sido la recuperación de la policromía original, que se ha logrado siguiendo la base de toda restauración que consiste en volver a la obra original, sin añadidos.

Otra de las actuaciones fundamentales ha sido la desinsectación de la madera de cedro en la que está tallada esta obra escultórica. «Estaba afectada por un hongo de pudrición en sitios puntuales y se le han resanado y consolidado las maderas con el objetivo de que perdure muchísimos años más», indica Álvaro.

Como dato importante hay que comentar que se le han colocado las lágrimas de cristal e igualmente se le ha restablecido un ribete de hilo en todo el borde del sudario. «Había un reguero de las lágrimas y también tenía los restos del ribete antiguo. Sobre el tono y el mismo estilo que tenía le hemos colocado uno nuevo», expone la restauradora Pilar Morillo.

Una imagen con fuerza

Los restauradores coinciden en que ésta ha sido una restauración laboriosa. «Es trabajoso porque la imagen tiene una envergadura importante y los Cristos tienen una fuerza muy grande a la vez que una veneración enorme y es fundamental que no pierdan esa fuerza», afirma Morillo. Es por todo eso por lo que la limpieza que se le ha realizado ha sido muy respetuosa. «La imagen no puede dejar atrás esa antigüedad que posee ni ese estilo que tienen estas imágenes. Nosotros abogamos por limpiezas intermedias para que no pierdan la esencia». Artísticamente coinciden en que el rostro se parece bastante a lo que es la obra de Giscardi y añaden que «la ejecución es buenísima, la fuerza que tiene el cuerpo es impresionante y el modelado preciosista y magnífico».

Morillo y Domínguez también han procedido a la limpieza de la corona y a la restauración de la cruz que se encontraba en la casa de hermandad y durante varios días se han desplazado allí para poder intervenirla y adecentarla.

En cuanto a las mayores dificultades de toda esta tarea, Morillo asegura que sobre todo se ha centrado en la limpieza. «Es muy definitiva y el proceso lo hemos llevado a cabo con mucha calma y estudio porque queríamos que quedara como a nosotros nos gusta sin que perdiera su origen. La colocación del brazo derecho también ha tenido su dificultad porque todo tiene que encajar a la perfección. Todas estas son cosas que estamos acostumbrados a hacer y la clave siempre es mantener ese cuidado especial».

Tanto Morillo como Domínguez coinciden en que lo fundamental es que el resultado final agrade y sorprenda positivamente. «Esperamos que le guste a todo el mundo; hemos dado todo lo que podemos dar y esperemos sea del gusto de todos». Tras la Virgen de las Angustias del Caminito, restaurada por ellos mismos, esta es la otra gran imagen de las que procesionan en Cádiz que han recuperado estos restauradores. Actualmente también trabajan en otra escultura de la Castrense, el Santo Ángel Custodio de Nicola Fumo que se va a poder recuperar gracias a las gestiones del párroco César Sarmiento.

Elisa Montero: «Es un momento muy especial para todos»

La junta de gobierno de la corporación de Viernes Santo ha recibido con enorme alegría la restauración de la imagen. Elisa Montero, hermana mayor, se mostraba feliz con el resultado. «Está espectacular. Nada más de pensarlo me emociona porque he estado viendo todo el proceso, cómo se han descubierto detalles del Cristo, aspecto muy significativos que se desconocen y el resultado final es impresionante. El Cristo está en todo su esplendor, limpio pero no pierde su aspecto». Montero destaca además el trabajo de toda la junta en este año tan importante del 75 aniversario fundacional. «Me siento orgullosa de la junta que tenemos que ha trabajado mucho y muy motivada para seguir; es un privilegio porque en 75 años no se ha tocado y en este año que se cumple el aniversario es muy especial la verdad lo estamos viviendo intensamente. Recuerdas a todos los que han pasado por la cofradía y que no están y que siempre han pensado en el Cristo y estoy satisfecha porque se ha cumplido el sueño que tenian muchos y lo verán desde donde estén».