Hasta 19 huertos como este se extienden por las terrazas y azoteas algunos de los altos bloques que pueblan Hong Kong
Hasta 19 huertos como este se extienden por las terrazas y azoteas algunos de los altos bloques que pueblan Hong Kong - @wyerJohn

Agricultores sin vértigo: los huertos urbanos alfombran las azoteas de los rascacielos de Hong Kong

Una iniciativa denominada «Rooftop Republic» está llevando los huertos urbanos a las azoteas de algunos edificios de la excolonia británica, así como organizando talleres prácticos y actividades para todas las edades

MadridActualizado:

La excolonia británica, con más de siete millones de habitantes, una densidad asfixiante de habitantes que supera las 6.500 personas por kilómetro cuadrado, y famosa por su abigarrada disposición de rascacielos, pasa por ser uno de los enclaves más dinámicos de la China actual donde la agricultura aporta apenas entorno al 0,1% del PIB de Hong Kong y el 90% de los alimentos son importados de la China continental.

De ahí, que la aparición de estos agricultores sin vértigo, encaramados a las azoteas de algunos de los elevados bloques haya llamado la atención de medios de todo el mundo como «BBC» o «The New Yorker». La idea de establecer huertos urbanos, con semillas orgánicas, en esta gran urbe partió del trío formado por Andrew Tsui, su esposa Michelle Hong y el español Pol Fábrega, quienes crearon «Rooftop Republic» hace año y medio. En la actualidad, según estimaciones de su propia web, ya gestionan 19 huertos en toda la excolonia, llevan organizadas más de 200 actividades en las que han participado más de 4.500 personas.

Tanto Tsui como Hong y Fábrega carecían de conocimientos técnicos ya que mientras el primero ejerció en Hong Kong y Singapur como ingeniero civil. Hong centró su actividad profesiona en el marketing y publicidad. Pol Fábrega ha trabajado su trabajo entorno a los derechos humanos, el desarrollo humano o la Educación tanto en Europa como en Asia. Hasta que llegó a Hong Kong en 2012 y tomó contacto con el movimiento de agricultura urbana del enclave chino.

A los tres les unió su propósito de cambiar la relación de las personas con los alimentos y sus propias comunidades. En esta línea, Tsui asegura a BBC que «cinco a seis millones de personas están atrapados entre estas dos montañas», señala respecto de la situación geográfica de ala excolonia y que convierten en un lujo contar con vegetales verdaderamente frescos. A la abigarrada ciudad también han llegado casos de intoxicación alimentaria y se ha incrementado la demanda de productos locales. En este contexto, a falta de suelo- la inmensa mayoría del territorio hongkonés está urbanizado- queda la opción de cultivar sobre las azoteas o terrazas.

«Un experimento social»

El proyecto impulsado por Tsui, Hong y Fábrega invita a agricultores del continente para que den clases a sus homólogos urbanitas: «Esperamos que la agricultura orgánica no se pierda con su generación, y que sus conocimientos los puedan transmitir a nuestra comunidad», apuntan desde la iniciativa. A cambio, se paga a los agricultores por las semillas que luego se cultivan en las azoteas de Hong Kong convirtiéndose en una fute de ingresos, al margen del mercado: «Es parte de sus ingresos, incurren en pocos riesgos y pueden organizar su propio tiempo», apunta Tsui.

Para este antiguo ingeniero civil esta particular «República» de azoteas y huertos, «también es un experimento social» porque conecta a dos colectivos (el rural y el urbano) que posiblemente no se llegarían a conocer sin este tipo de iniciativas. Porque no se trata sólo de producir alimentos orgánicos y frescos sino tambíen de revolucionar el ritmo frenético de esta gran urbe. Como viene sucediendo en este tipo de sociedades, sus miembros están altamente estratificados y bastante aislados en su propio círculo. En este sentido, «The Rooftop Republic» propone que los huertos permitan romper estas barreras. De igual forma, también trabajan con personas sordas para que encuentren en el contacto con la naturaleza una posible terapia.