La original «máquina de cuentos» que hará tus esperas más agradables

Este dispensador de relatos cortos ya ha sido instalado en algunos aeropuertos

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No existe nada más tedioso y aburrido que una sala de espera. No importa que sea en un aeropuerto, en una consulta o en un salón de belleza: sentarse a esperar resulta monótono hasta para la persona más paciente. Cada uno se las ingenia como puede para buscar algo que hacer en esos minutos muertos. Hoy en día lo más habitual es sacar el teléfono móvil y revisar las redes sociales, como antes se hojeaba una revista frecuentemente viejísima. Pero... ¿no crees que estaría bien invertir ese tiempo en lecturas más provechosas?

Un nuevo invento apuesta por unir tecnología y literatura, teniendo también en cuenta la variable del tiempo, para rellenar esos tiempos de espera. El blog The Verge nos presenta este dispositivo, llamado 'Short Story Dispenser'. Se trata de una creación de la compañía francesa 'Short Édition', que ha apostado por brindar píldoras de calidad literaria a las personas que se concentran en salas de espera. Su funcionamiento es verdaderamente sencillo.

Sólo hay que acercarse a la máquina y pulsar el botón correspondiente al tiempo de lectura que queramos invertir. Se ofrecen tres opciones: un minuto, tres minutos y cinco minutos. Dependiendo de lo que escojamos, el aparato imprimirá al instante un texto más o menos extenso con el que podremos amenizar nuestra espera. Puede ser un poema, un relato o un artículo breve. La selección es aleatoria dentro de cada alternativa de tiempo, por lo que tendrás que leer para descubrir qué te propone el dispositivo.

Los creadores de 'Short Story Dispenser' se han asegurado de que el repertorio es suficientemente amplio: la memoria de cada equipo contiene más de 13 millones de piezas creadas por miles de autores de todo el mundo. Quizá te toque leer un fragmento de alguna obra de William Shakespeare o Virginia Woolf, pero también puedes descubrir nuevos escritores que hayan decidido usar este invento para dar a conocer su trabajo.

Lo mejor de todo es que las impresiones son completamente gratuitas y se hacen en papel ecológico, tratando de minimizar el impacto en el medio ambiente. Las 'máquinas de cuentos' están en plena expansión y ya pueden encontrarse en más de 150 lugares, principalmente en Francia y Estados Unidos. Incluso hay una en el Café Zoetrope, la pequeña cafetería italiana propiedad de Francis Ford Coppola en San Francisco.