Flamenco

Utrera se queda sin la pura voz de Pepa de Benito

La cantaora ha fallecido en Sevilla a la edad de 79 años

Alberto Flores Utrera - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Otra de las voces inconfundibles del flamenco utrerano se apagaba para siempre en la tarde del lunes 7 de noviembre. Se trata de Josefa Peña Reyes, más conocida como Pepa de Benito, quien guardaba en su cante muchos de los sones que convirtieron a Utrera en una de las referencias más importante en el mundo del flamenco durante décadas.

Josefa, que llevaba ya algunos años padeciendo problemas de salud, ha muerto en Sevilla, a la edad de 79 años, llevándose consigo otro trozo de historia de una generación de artistas que ya no volverá. Pepa de Benito era nieta del Pinini y no comenzó a aparecer en los escenarios hasta bien entrada su madurez, formando parte del espectáculo «El clan de los Pinini».

Fue su sobrino, Pedro Bacán, el que la convenció para que su cante no se quedara solo en la intimidad de las fiestas familiares. En los años noventa registró una importante actividad, tomando parte en grabaciones colectivas como «Noches gitanas en Lebrija» (1991), «Cantos de Forges y de fiestas» (1992) y «Le Clan des Pinini» (1997). Años en los que era habitual escuchar la voz de Pepa en festivales flamencos, tanto en España como en el extranjero.

Su voz, su manera de entender el cante y su acusada personalidad, quedaron reflejadas en «Yo vengo de Utrera», su único disco en solitario, que grabó en el año 1999. Los sones de Utrera vuelven a vestirse de luto, ante la pérdida de otra de las representantes de lo que alguien llamó la generación de oro del flamenco utrerano, un grupo de artistas que asombró al mundo con su personalidad y forma de entender el cante, y cuya esencia representaba también Pepa de Benito.

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