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Operación Triunfo

De los fallos de sonido a las grabaciones caseras del padre de Alfred: Así se vivió desde dentro el final de OT 2017

ABC asiste a la última gala de Operación Triunfo, el concurso revelación de TVE

Amaia Romero, ganadora de OT 2017
Amaia Romero, ganadora de OT 2017
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Aunque Amaia no se proclamó ganadora de «Operación Triunfo» hasta las 2.00 de la madrugada del lunes, el público comenzó a llegar al plató situado en el Parc Audiovisual de Cataluña desde las 20.00 horas. Allí les esperaba Mateo Vergara, animador del concurso y organizador de un espectáculo previo a la gala en el que hubo canciones, consejos («No dejéis cosas en el suelo que queda mal en televisión») y presentaciones oficiales del jurado, los bailarines, los profesores y todo aquel que iba tomando posiciones en un escenario que se ve en pantalla infinitamente más grande de lo que es en realidad gracias a la magia de la televisión.

Entre el público, había caras conocidas como la de la presentadora Paz Padilla, los modelos Rocío Crusset y Juan Betancourt y la influencer Dulceida. También estaba, como prometió Roberto Leal, presentador del concurso, su madre, que incluso cruzó la pasarela antes de que empezase la gala. Solo estos invitados ilustres escaparon a la vigilancia de las dos grúas y seis cámaras que grabaron la gala minuto a minuto.

Como en TVE no hay publicidad, los concursantes, el jurado y Roberto Leal aprovechaban los vídeos para relajarse, recibir los últimos retoques de maquillaje o incluso ir al baño. Los triunfitos a veces hablaban entre ellos (Alfred y Amaia incluso se cogieron de la mano y se dedicaron varios gestos de cariño) y otras incluso con el público. Otro clásico de las pausas es aprovechar para beber agua. Aunque en este caso, como estaban de final, los Javis aprovecharon para tomarse una cerveza que quedó camuflada estratégicamente tras el sillón. En el momento de las actuaciones, eso sí, toda la atención de los concursantes está en el escenario. También la de Roberto Leal, que canta y baila más que ninguno.

Pero el ambiente de celebración se convirtió en confusión cuando comenzó a fallar el sonido. Tras las segundas actuaciones de los jóvenes, un fallo en la mesa de mezclas impidió al público del plató escuchar los últimos vídeos y, acabó con la actuación de Bisbal. El almeriense, que tenía planeado cantar algunos de los temas que le lanzaron a la fama, tuvo que conformarse con una versión a capela de «Mi princesa». La naturalidad y maestría de Roberto Leal y el humor de las redes sociales, que buscaron explicaciones rocambolescas al caos como unos técnicos chenoístas, salvaron el final de la gala, que grabó minuto a minuto con su cámara doméstica el padre de Alfred, Alfredo. Los chicos cerraron su gran noche cantando «Camina», el himno de la edición, mientras Rosa y Bisbal les observaban sentados en las escaleras como unos espectadores más. «El momento final ha sido un poco faena, peor al menos hemos visto a Bisbal. Y lo hemos disfrutado», comentaban a la salida un grupo de mujeres. «Han sido los elegidos. Han vivido un momento histórico», concluyó, siempre positivo, el showman Mateo.

Pero la final no había acabado. Los concursantes celebraron su particular fiesta de despedida (privada) en la Academia con los profesores, sus familiares y todos sus compañeros. Por supuesto, pincharon los Javis. Algunos prefirieron no trasnochar porque ayer se enfrentaron a su primera rueda de prensa fuera del concurso. Atendieron agradecidos, con su mejor sonrisa y bastante nerviosos que en las galas a todos los periodistas. «Aitana venga, que tienes que comer», le recordaba su padre entre entrevista y entrevista. La cámara de Alfredo, por supuesto, seguía grabando sin perder de vista ni a su hijo ni a Amaia. «Esto es para nosotros», sentenció.