OPINIÓN

El berrinche de Onda Cádiz

La reacción del Gobierno local al perder el control de la emisora municipal confirma que no entendió el mensaje de las urnas

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Por más que haya perdido varios debates fundamentales, como el que mantiene al Ayuntamiento sin presupuestos, pocas derrotas políticas han dolido tanto al Gobierno local como la del relevo en la gerencia de Onda Cádiz. Un simple cambio en la dirección de una emisora de radio y televisión municipal ha provocado en el equipo de Gobierno las reacciones airadas de siempre, las que señalan a los socialistas como colaboracionistas de un oscuro poder, como autores de una moción de censura «encubierta» o «por fascículos». Sin embargo, la situación es tan legítima como previsible, por ser fruto de la minoría en la que gobiernan Podemos y Ganemos. El partido más votado en las últimas elecciones está en la oposición y en cada votación, la Alcaldía pende del PSOE porque así lo quisieron las sagradas matemáticas electorales tras sumar los votos de los ciudadanos. No hay más. Ahora es tan pueril como inservible clamar contra las consecuencias de un reparto de concejales decidido en 2015 por los ciudadanos. Las cartas están repartidas desde entonces y, una vez conocidas, con las reglas del juego político bien claras, resulta estomagante escuchar excusas a cada paso, a cada revés.

El nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cádiz convirtió la falta de transparencia de la radiotelevisión municipal Onda Cádiz en una de sus principales banderas electorales para llegar al poder. Repitió hasta la saciedad que era un instrumento al servicio del PP como si alguna emisora pública en España no fuera una herramienta en manos del partido que corresponda.

Los actuales dirigentes municipales llegaron a sus cargos gracias, entre otras cosas, a una serie de promesas y eslóganes realizados durante la campaña electoral del año 2015 entre los que, por encima de todos, destacaban algunos como «paredes de cristal», «fin de la propaganda» o «abrir cajones». Eslóganes que quedan muy bien en los mítines pero que ahora hay que llevar a la práctica con una negociación constante, con acuerdo y flexibilidad. Es lo que quisieron los ciudadanos, que ningún grupo político pudiera dar un paso sin la colaboración de, al menos, otros dos. El actual Ayuntamiento demuestra con sus reacciones al relevo en Onda Cádiz que no lo ha entendido, que donde había un tipo de control, un mensaje propagandístico, quería poner otro. Como no lo consigue reacciona como lo que es: una criatura (política) de corta edad.