Seguidores del líder opositor Navalni, en la manifestación celebrada hoy en San Petersburgo, ciudad natal de Putin
Seguidores del líder opositor Navalni, en la manifestación celebrada hoy en San Petersburgo, ciudad natal de Putin - AFP

Partidarios de Navalni se manifiestan por toda Rusia en el día del cumpleaños de Putin

El medio centenar de concentraciones se han saldado con varios heridos, en San Petersburgo, y 200 detenidos

CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

La idea era estropearle el 65 cumpleaños al presidente Vladímir Putin y se ha logrado en gran medida pese a que ninguna de la manifestaciones celebradas hoy en más de medio centenar de ciudades rusas ha sido especialmente multitudinaria. Ninguna de ellas ha llegado a recibir la correspondiente autorización. La más numerosa, con unos 5.000 asistentes, ha tenido lugar en San Petersburgo, ciudad en donde nació Putin. La de Moscú ha reunido a más de 3.000 personas y ha habido cerca de 200 detenidos en todo el país, pese a que, salvo en la antigua capital imperial, no se han producido prácticamente disturbios.

Las movilizaciones han sido convocadas por el bloguero anticorrupción, Alexéi Navalni, el principal adversario del Kremlin. Él se encuentra desde el lunes en los calabozos cumpliendo una condena de 20 días de prisión menor por sus llamamientos a participar en manifestaciones no autorizadas. Es ya la tercera vez en lo que va de año que la Justicia rusa le mete en la cárcel en periodos cortos sin contar las noches que ha tenido que pasar en comisaría.

Campaña electoral en libertad

La jornada de protesta se ha articulado en torno a tres exigencias básicas, la puesta inmediata en libertad del líder opositor, la de no limitar el número de candidatos a las elecciones presidenciales de marzo de 2018 y la de permitir que los aspirantes a desalojar a Putin del Kremlin puedan hacer campaña sin ser perseguidos. Aunque la Comisión Electoral Central ya ha anunciado que Navalni no podrá concurrir a los comicios del año que viene por tener antecedentes penales, él ha intensificado su campaña en los últimas semanas y dice confiar en que al final se le permita enfrentarse a Putin. El máximo dirigente ruso, que se ha pasado el día trabajando en el Kremlin, mantiene el suspense sobre su candidatura, aunque nadie duda que terminará presentándola.

La concentración en Moscú ha tenido como escenario inicial la céntrica Plaza de Pushkin, pero los manifestantes se han dispersado después en otras direcciones, entre ellas la Plaza Roja, a donde un cordón policial no les ha permitido acceder. Hubo pocas pancartas, pero sí banderas rusas y pequeñas enseñas rojas, también globos del mismo color, en donde se podía leer «Navalni-2018», en referencia a los comicios presidenciales del año que viene.

Se ha vuelto a gritar la conocida consigna «Rusia sin Putin» y otras llamándole «ladrón» o proclamando que «Rusia será libre». El centro de la capital estuvo tomado en todo momento por un fuerte dispositivo policial. Los agentes emplearon megáfonos para recordar a los asistentes que la concentración no estaba autorizada y que debían disolverse. No hubo cargas ni se vieron detenciones.

En San Petersburgo, sin embargo, si se han producido ciertos desórdenes. La manifestación comenzó por la tarde en el Campo de Marte de forma pacífica y con una gran afluencia de gente joven. La multitud se trasladó después a la estación de ferrocarril de Moscú, junto a la que algunos activistas cortaron la calle. Fue entonces cuando la Policía intervino y lo hizo con dureza. Se produjeron, según la agencias rusas, «algunos heridos» entre los manifestantes. Por otro lado, la radio Eco de Moscú, según informaciones de su corresponsal en la antigua capital de los zares, daba la cifra de 70 detenidos.