De izq. a dcha., Susan Atkins, Patricia Krenwinkel yLeslie van Houten
De izq. a dcha., Susan Atkins, Patricia Krenwinkel yLeslie van Houten - ABC

Otra cómplice de Charles Manson intentó asesinar al presidente Gerald Ford

Lynette Alice Fromme, vestida de monja, intentó matarle durante un acto en el Capitolio

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

California intenta borrar el recuerdo de uno de sus pasajes más sangrientos, pero no está dispuesta a perdonar. Ni el discurrir de 47 años, ni el arrepentimiento, ni la petición de perdón a la familia, ni un historial de impecable comportamiento, le han servido a Leslie van Houten para poder abrir las puertas de la prisión de mujeres de Chino. Las autoridades del estado han denegado hasta veinte veces la libertad condicional de la autora material del asesinato de RoseMary LaBianca, a la que acuchilló repetidas veces, a pesar del insistente ruego de la víctima de que le perdonara la vida. Van Houten es una de las tres mujeres que participaron en las dos matanzas de la «Familia Manson». Procedente de una familia de clase media del sur de California, entró en el mundo de las drogas a raíz de la separación de sus padres. Hasta que empezó a frecuentar el rancho de Charles Manson.

Otra de las asesinas que actuaron a sus órdenes, Susan Atkins, también fue condenada a pena de muerte, después conmutada por cadena perpetua. La acusación que pesó sobre ella, y que confesó, fue la de acuchillar hasta la muerte a Sharon Tate, que justificó así: «Estaba harta de escucharla, rogando y suplicando». Atkins murió en 2009 a causa de un tumor cerebral.

Charles Watson, que también asesinó a cuchilladas a la célebre actriz, permanece hoy en prisión, mientras que Steve Grogan, condenado asimismo a la pena capital, en su caso por acabar con la vida de Leno LaBianca, cumplió sólo quince años, tras un pacto para resolver otro asesinato.

La larga mano de Manson también buscó alcanzar al presidente Gerald Ford. Una de las integrantes de su familia, Lynette Alice Fromme, sería condenada por intento de asesinato del entonces inquilino de la Casa Blanca. Durante un acto en el Capitolio de Sacramento, disfrazada de monja, sacó un revólver y apuntó contra él. Aunque el arma estaba descargada, Fromme fue condenada a cadena perpetua.