El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva
El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva - EFE

El embajador de España en Venezuela califica de «equivocada e injusta» su expulsión

Jesús Silva declara a ABC que a partir de ahora se hará más difícil continuar con el diálogo en el país

MADRIDActualizado:

El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva, calificó hoy de «equivocada e injusta» la decisión de las autoridades venezolanas de declararle persona «non grata» y ordenar su expulsión del país.

Silva, que prepara su salida de Caracas, considera que con la medida adoptada «se hará más difícil continuar con el proceso de diálogo entre las partes en Venezuela». Según el embajador, «España ha sido y sigue siendo el país que más ha contribuido a tratar de reconducir el diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana, especialmente desde que en mayo de 2017 se empezaron a retomar los contactos en la residencia del embajador español».

«Ello fue posible -añadió Silva- en gran medida por el apoyo dado por el Gobierno de un país como España que tiene una relación muy profunda con Venezuela y que ha actuado de buena fe y trabajando de manera constructiva para tratr de lograr el entendimiento entre los venezolanos».

El embajador, que llegó al cargo en marzo del pasado año, subrayó que España no se ha inmiscuido en los asuntos internos de Venezuela, sino que ha sido neutral. «Solo hemos alzado la voz -reconoció- cuando se han visto conculcados valores universales que ningún país puede ignorar, como el respeto a la democracia y a los derechos y libertades de los ciudadanos».

Silva puso de relieve que, contrariamente a los que ha sucedido desde el Gobierno venezolano, las autoridades españolas no han insultado ni han hecho descalificaciones de los dirigentes venezolanos.

Acusaciones infundadas

En cuanto a las afirmaciones hechas por el régimen bolivariano en el sentido de que España ha actuado en la Unión Europea al dictado de lo que manda Estados Unidos, el embajador dijo que son «totalmente infundadas y ajenas a la realidad». «No tienen ninguna justificación y por supuesto es imposible demostrarlas», señaló.

Recordó Silva que las sanciones contra dirigentes venezolanos adoptadas por la UE lo fueron por unanimidad de los 28 países miembros, y recordó que hoy mismo ha han¡bidop una declaración de una portavoz de la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, expresando su condena por la expulsión. «En el fondo es una medida no contra España, sino contra al UE», añadió el embajador, que dijo haber recibido la solidaridad de sus colegas comunitarios y de otros países acreditados en Caracas.

El representante diplomático español expresó su confianza en que no continúe la escalada en la crisis abierta y resaltó que, por eso, el Gobierno de España se ha limitado a responder con una estricta reciprocidad declarando persona «non grata y expulsando al embajador venezolano en Madrid».

Por último en cuanto a posibles repercusiones para los intereses españoles en Venezuela, Silva recordó que muchos de los españoles que hay en el país tienen también la nacionalidad venezolana y por ello, si se ven perjudicados se verían perjudicados ciudadanos venezolanos. Y, por lo que respecta a las empresas españolas, indicó que igualmente muchas tienen capital venezolano y prestan servicios públicos esenciales en Venezuela. «Si se daña a las empresas españolas -dijo- se daña a la propia economía venezolana y además se dificulta cualquier tipo de negociación que pueda emprender el Gobierno de Venezuela en materia de financiación exterior».