Internacional

El extraño «ataque acústico» contra diplomáticos de EE.UU. en La Habana

EE.UU. expulsa a dos diplomáticos cubanos en Washington tras constatar que varios de sus oficiales en Cuba sufrieron dolencias graves por un raro ataque sonoro

Embajada de EE.UU. en La Habana
Embajada de EE.UU. en La Habana - REUTERS

El episodio podría formar parte de una comedia de medio pelo situada en los tiempos más duros de la Guerra Fría. Varios miembros de la delegación diplomática de EE.UU. en La Habana fueron objeto de un extraño «ataque acústico» que ha provocado daños graves de salud al menos a dos de ellos, que han tenido que regresar a territorio estadounidense para recibir tratamiento. Al parecer, el ataque se produjo con un aparato acústico sofisticado que opera fuera del rango auditivo humano y que fue instalado dentro o fuera de las casas de los diplomáticos estadounidenses en la capital cubana, según aseguraron fuentes del Departamento de Estado a la cadena CNN.

Hay muchos detalles del suceso que se desconocen: el número de diplomáticos afectados, cómo se produjo exactamente el ataque y, sobre todo, quién está detrás de él. Las autoridades cubanas han asegurado a sus colegas estadounidenses que no tienen nada que ver con el suceso, y una de las especulaciones apunta a que podría tener que ver con un tercer país que quisiera responder a otras medidas de EE.UU. o que tuviera la intención de aumentar la tensión entre Washington y La Habana.

Lo cierto es que los incidentes se produjeron desde finales del año pasado en diferentes localizaciones y uno de los afectados que ha regresado a EE.UU. tiene problemas de sordera. Al principio de los ataques, los síntomas que mostraban algunos diplomáticos estadounidenses se parecían a una conmoción cerebral.

La repatriación por motivos de salud de los diplomáticos causó una respuesta de EE.UU., que expulsó a dos miembros de la legación cubana en Washington. Su salida ocurrió a finales del pasado mes de mayo. El Gobierno de EE.UU. solicitó su vuelta a Cuba, que ya se ha producido. Según las fuentes consultadas por CNN, los ataques sonoros se han dejado de producir «por el momento».

«Nos tomamos estos incidentes muy seriamente», dijo Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, «hay una investigación en marcha en estos momentos».

Al parecer, el FBI está participando en estas pesquisas y Cuba ha mostrado su voluntad de cooperación y permitirá a los agentes llevarlas a cabo en la isla.

Los enviados diplomáticos de EE.UU. en Cuba siempre han sufrido el acoso de las autoridades de la dictadura castrista. Eran vigilados constantemente y la entrada forzada en sus residencias y vehículos eran el pan de cada día. Esa situación cambió tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas impulsado por Barack Obama y Raúl Castro en 2015. Tampoco se tenía constancia de ataques sonoros de esta naturaleza. El momento de los ataques coincide en el tiempo con la llegada al poder de Donald Trump, que revirtió algunas políticas de Obama sobre normalización de relaciones, pero que dejó abierta la embajada en La Habana.

«El Gobierno cubano tiene la responsabilidad y la obligación de proteger a nuestros diplomáticos según lo que establece la Convención de Ginebra», dijo Nauert.

Por su parte, La Habana insistió en desmarcarse del ataque. «El Ministerio enfatiza categóricamente que Cuba jamás ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción», dijo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, que reiteró «la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación». También calificó de «injustificada e infundada» la expulsión de sus diplomáticos en Washington, a los que EE.UU. permitirá regresar una vez se haya aclarado el incidente.

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