Kim Jong-un, hoy, durante una visita a una guardería y orfanato
Kim Jong-un, hoy, durante una visita a una guardería y orfanato - REUTERS

Corea del Norte roba el plan de Seúl para matar a Kim Jong-un

Denuncian el «hackeo» de abundante información militar para atacar a Pyongyang

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

En un mundo tan tecnológico como el de hoy, las guerras ya no se libran solo con soldados en el campo de batalla, sino también a golpe de teclado y ratón en internet. Y ahí no hay enemigo pequeño, ya que un solo «hacker» puede desorientar a un batallón en el desierto, detener un destructor en medio del mar o robar los planes de ataque del enemigo.

Según denunció ayer un diputado surcoreano del partido en el poder, Lee Cheol-hee, eso es lo que habría hecho el régimen del joven dictador Kim Jong-un. A tenor de un comunicado de Lee, Corea del Norte robó en septiembre de 2016 abundante información confidencial que incluía los planes de guerra preparados por el Gobierno de Seúl junto a EE.UU. Entre ellos destacan el denominado Plan Operativo 5015, que tiene como objetivo «decapitar» al régimen norcoreano eliminando a Kim Jong-un, y el 3100, diseñado para hacer frente a sus provocaciones puntuales.

El diputado Lee Cheol-hee cree que los «hackers» norcoreanos robaron hasta 235 gigabytes de documentación militar almacenada en el Centro de Datos Integrados de la Defensa. «El Ministerio de Defensa Nacional todavía tiene que descubrir el contenido de 182 gigabytes de los sustraídos», criticó el parlamentario, cuya revelación vuelve a poner de manifiesto la «ciberamenaza» que entraña el régimen estalinista de Pyongyang.

Aunque Corea del Norte es el país con menos internet del planeta, ya que solo funciona una pequeña intranet para muy pocos usuarios y totalmente controlada, se sospecha que cuenta con una legión de piratas informáticos muy bien formados y sumamente peligrosos. Tal y como creen los servicios secretos de Seúl y Washington, dichos «hackers» estarían detrás del ciberataque masivo que infectó en 2013 más de 30.000 ordenadores de bancos y televisiones de Corea del Sur, así como del robo de la película «La entrevista» por ridiculizar a Kim Jong-un.

Oficina 121

Agrupados en un departamento del Ejército conocido como Oficina 121, serían unos 1.800 expertos informáticos salidos de la Universidad de Automatización de Pyongyang, según desveló hace tres años a la agencia Reuters un desertor norcoreano.

En la actualidad, podrían ser muchos más y mejores, ya que hay sospechas de que los «hackers» norcoreanos propagaron la pasada primavera el virus Wannacry que puso en jaque a medio mundo.

Aunque el Ministerio de Defensa surcoreano reconoció el pasado mes de mayo un ciberataque de Pyongyang sobre sus ordenadores, no ha respondido a las revelaciones de este supuesto robo. Y, como siempre, Corea del Norte niega por supuesto todas las acusaciones.