Pierre es también el patrón del barco de época «Tuiga», en la imagen llevando la caña
Pierre es también el patrón del barco de época «Tuiga», en la imagen llevando la caña - +YACHT CLUB DE MONACO

Pierre Casiraghi: Un príncipe monegasco en Palma de Mallorca

Esta edición de la Copa del Rey tiene un regatista de excepción, el hijo de Carolina de Mónaco, patrón del GC 32 «Malizia». «Que no se entere mi madre, pero estoy loquito por intentar un récord», dice a ABC

PALMA DE MALLORCAActualizado:

Para Pierre Rainier Stéfano Casiraghi (28 años) los deportes náuticos y en especial el de la vela son pieza básica en su vida. No en vano, el tercer hijo de la Princesa Carolina de Mónaco y de Stéfano Casiraghi ha «mamado» los deportes de aventura de su padre, gran aficionado a ellos y fallecido en un trágico accidente en un fórmula uno del mar. Pierre es miembro del prestigioso Yacht Club de Mónaco, una entidad muy volcada en la vela. De los miembros de la familia Grimaldi es de los más discretos y muy celoso de su vida privada, aunque le encanta que le pregunten por su deporte favorito, la vela.

Pierre forma parte del «Malizia», un equipo de regatas de la clase GC 32 hecho a medida para él. Se trata de un catamarán de 32 pies (9,7536 metros) que va tripulado por cinco o seis regatistas (dependiendo del peso de todos ellos) y compiten en un circuito que se ha puesto en marcha para soltar adrenalina con la velocidad, ya que estos «bichos» del mar alcanzan los 35 nudos (64.82 km/h). El nombre del equipo es un tributo a Francesco Grimaldi, el genovés que fundó la dinastía Grimaldi en 1297. Le llamaban «Malizia» (el astuto).

Con esta tripulación el príncipe monegasco llega a Palma a participar en la 35 Copa del Rey Mapfre, que comienza el próximo 1 de agosto. En esta ocasión, sin que sirva de precedente, el sobrino de Alberto de Mónaco no forma parte del glamour, que en ocasiones rodea a la regata más importante del Mediterráneo. Se ha ganado un puesto en el equipo a pesar de que está confeccionado para él. Este tipo de regatas no se pueden seguir en el agua como si se tratase de barcos normales y para verlas hay que colocarse en las balizas de barlovento o de sotavento, para observar cómo pasan los multicascos porque cuando viran es cuando pierden la velocidad. Que a nadie se le ocurra intentar seguirlos.

El pasado mes de junio, ABC tuvo la ocasión de charlar con Pierre en la presentación del trimarán «Maserati», del que también forma parte de su tripulación junto al presidente de la Fiat, John Elkann, con el que han realizado ya algunas travesías por el Atlántico y el Pacífico. Casiraghi dijo que la vela la había «mamado» desde pequeño en la escuela de vela del Yacht Club de Mónaco y que «todo lo que para mi padre era pasión, para mí es devoción».

El «Malizia», a los mandos de Casiraghi, navega sobre el «foil»
El «Malizia», a los mandos de Casiraghi, navega sobre el «foil»- ABC

La sombra de la tragedia

Hace solo unas semanas, el joven sufrió un accidente calcado al que mató a su padre en octubre de 1990. Durante una regata en el lago de Garda (Italia), el catamarán monegasco chocó a gran velocidad con una lancha de la organización. Pese a que la embestida fue espectacular, no hubo que lamentar daños. Su madre, Carolina, está orgullosa de su vástago, aunque, «como todas las madres, se preocupa demasiado cuando salimos a navegar. Después del desgraciado accidente de mi padre es lo normal, ¿no os parece?».

De su equipo «Malizia» habla maravillas. «Somos amigos desde hace tiempo y tenemos en común esta afición. Nos gusta la velocidad en el mar y por eso hemos elegido esta clase de catamaranes ‘‘voladores’’ para competir». Esta clase GC 32 está concebida para que navegue por encima del agua gracias a unos foils que mantienen el contacto del barco con el mar. «Todavía estamos en fase de aprendizaje, aunque estamos muy satisfechos con nuestra posición en el circuito internacional de la clase (quintos de diez)»

Cuando se abre en una conversación entre pocas personas, que no le agobian con preguntas incómodas, contesta a todo. Con ABC habla de la vela oceánica aprovechando que el trimarán «Maserati» está concebido para navegar por los océanos a mucha velocidad y eso fue su perdición. «Que no se entere mi madre, pero estoy loquito por intentar un récord de esos que Giovanni Soldini (patrón del «Maserati») intenta cada año. Sería un buen colofón para mi preparación». Por el énfasis que puso en la conversación, seguro que lo consigue.

Amante de la vela clásica

El constructor inglés William Fife III recibió la orden de construir dos barcos exactamente iguales. Uno, el «Hispania», para Alfonso XIII, y otro, el «Tuiga», que después de casi 100 años pasó a las manos de Alberto de Mónaco. Este barco de la clase internacional 15 metros es el que utiliza Pierre Casiraghi para navegar en los circuitos de vela clásica y de época.

En 2012, el «Tuiga» y el «Hispania» se vieron las caras en una regata de «match race» (barco contra barco) en aguas de la bahía de Cádiz y el barco monegasco, que llevaba como patrón y caña a Pierre, se impuso claramente. «Es todo un honor para mí haber competido y, además, derrotado al buque escuela español», dijo un pletórico Casiraghi. Ahora llega a Mallorca con más hambre de triunfo.