La historia del arquitecto que pudo frustrar la boda de Jackie Kennedy con Aristoteles Onassis

Tras el asesinato de John F. Kennedy, la primera dama mantuvo un discreto romance con Jack Warnecke que se terminó por los problemas financieros del arquitecto

MADRIDActualizado:

Jackie Kennedy pudo no haber sido Jackie Onassis. Un nuevo libro escrito por J. Randy Taraborrelli asgura que la primera dama se enamoró del arquitecto Jack Warnecke tras el fallecimiento de su primer marido, el presidente John F. Kennedy.

Titulado «Jackie, Janet and Lee», el volumen pone el foco en el icono de moda y su relación con su madre y su hermana, además de destacar la importancia que Warnecke tuvo en su vida, tras conocerse en 1962 en el comité para el mantenimiento de edificios históricos de Washington D.C.

Un año más tarde, en 1963, Jackie confiaba en Warnecke para diseñar un memorial en el cementerio nacional de Arlington en honor de su marido, asesinado el 22 de noviembre de Dallas. Warnecke no tardó en caer rendido a los pies de la primera dama, y según desvela Taraborrelli a la revista «People», llegaron a hablar de un posible matrimonio.

«Jack sentía que Jackie buscaba desesperadamente a alguien que cuidase de ella», asegura el escritor, quien basa toda su novela en una serie de entrevistas realizadas a Warnecke en el año 2010, poco tiempo antes de que falleciera. El posible matrimonio se torció por las inestables finanzas del arquitecto.

Jackie Onassis junto a su segundo marido, Aristóteles Onassis
Jackie Onassis junto a su segundo marido, Aristóteles Onassis - AP

Warnecke tenía una deuda de 650.000 dólares, y cuando buscaba el apoyo de la viuda de Kennedy, se encontró frialdad. «Jackie le dijo que ya se arreglaría y se distanció de él. Cuando Warnecke le dijo que la amaba, ella decidió separarse definitivamene», asegura el escritor. «Jackie no quería una relación con alguien que no tuviera solvencia económica. Por eso terminó con Aristóteles Onassis».

Fue su madre, Janet Auchincloss, la que insistió a Jackie a cortar toda relación con Warnecke y centrarse en responder al cortejo de Onassis. «El lado práctico de Jacie pudo más que su lado sentimental. Se dio cuenta de que Onassis era mucho mejor para ella y que su relación tenía más sentido».

Su última conversación

A pesar del fin de su relación, Jackie Kennedy Onassis y Jack Warnecke mantuvieron su amistad hasta la muerte de la exprimera dama, en 1994. «Él le envió postales de San Valentín cada año. Todos, hasta que Jackie falleció».

Semanas antes de su muerte, los examantes mantuvieron su última conversación. «Warnecke le preguntó cómo llevaba su enfermedad, y ella le contestó que lloraba todo el tiempo, especialmente en la ducha, donde nadie podía escucharla».