La Princesa Margarita de Rumanía
La Princesa Margarita de Rumanía - CORDON PRESS

La Familia Real de Rumanía, obligada a devolver el histórico palacio de Elisabeta

Una ley de 2001 permitía a la familia de Miguel I a residir en el palacio hasta 60 días después de la muerte del rey, aniversario fechado en el 5 de febrero

MADRIDActualizado:

La Familia Real de Rumanía está ya preparando las maletas. Salvo sorpresa, el próximo día 5 de febrero tendrán que abandonar el palacio de Elisabeta (Bucarest), en el que residían desde el año 2001. Ese lunes se cumplirán 60 días desde el fallecimiento del Rey Miguel I de Rumanía, fecha tope para que su familia viva en el histórico palacio.

Hace 17 años, la Familia Real rumana volvía a su país tras años de exilio. Entonces, el parlamento aprobó una ley en la que se les permitía habitar el palacio hasta dos meses después de la muerte del monarca, el último del país tras abdicar en 1947 forzado por los comunistas. Actualmente, la jefa de la Casa Real rumana es su hija, la Princesa Margarita, y será ella quien supervise la mudanza de la familia de actual vivienda, cuyo nacimiento respondió a un divorcio.

En 1930, un arquitecto recibía el encargo de construir un palacio para la Princesa Isabel, hija del difunto Rey Fernando I y su esposa la Reina María, y tía del Miguel I. Siete años más tarde, la princesa se instalaba en el palacio tras divorciarse de Jorge II de Grecia, tío de la Reina Sofía.

Jorge II de Grecia junto a su esposa, Isabel
Jorge II de Grecia junto a su esposa, Isabel

Tras años de infelicidad en Grecia, la Princesa Isabel aseguraba en una carta que tener su propia casa era uno de sus mayores anhelos: «Quiero una casa propia, algo a lo que pueda llamar mío. Mi casa para crear, mejorar, hacer la perfección y el amor. Creo que la posesión de una casa realmente me haría feliz. Viví con esa esperanza cuando volví a Rumanía».

Su felicidad duró poco. Apenas una década después, Miguel I de Rumanía tomaba el poder vía golpe de Estado contra el gobierno nazi, y se instalaba en el palacio de Elisabeta como Rey. La Princesa Isabel se vio obligada a mudarse al castillo de Copaceni. Varios historiadores afirman que conspiró con los rusos para derrocar al monarca, algo que ocurrió el 30 de diciembre de 1947. Tras tomar el poder, el nuevo gobierno obligó a la princesa a ceder todas sus propiedades al Estado y la expulsaba del país, junto al resto de la Familia Real. Isabel de Rumanía falleció en Cannes en 1956.

El edificio estuvo en desuso desde entonces hasta 2001. Cuando la Familia Real volvió a su país tras casi cinco décadas de exilio, el presidente Traian Basescu llevó al parlamento la ley que les concedía el uso del palacio de Elisabeta. En este tiempo, además de residencia oficial, ha sido el lugar donde se ha recibido a jefes de Estado y políticos extranjeros. A partir del 5 de febrero, se desconoce qué será del palacio.