Donatella Versace junto a su hija, Allegra
Donatella Versace junto a su hija, Allegra - REUTERS

Allegra Versace, la heredera al margen de su imperio

Penélope Cruz no promociona los vestidos de Versace, ahora que estrena la serie sobre la muerte del creador

MADRIDActualizado:

La marca que más ha sabido capitalizar su impacto en la alfombra roja durante varias décadas ha sido Versace. Mientras se estrena una mini serie sobre su muerte que no complace a la familia y se rumorea una posible salida a bolsa, nada se sabe de su sobrina Allegra, heredera principal de su fortuna y legado.

Fue el mismo Gianni Versace el que desde sus inicios logró acercarse a Hollywood con sus atuendos maximalistas y atrevidos. Desde entonces, incluso en los momentos más bajos de la gran marca, el taller de costura de Versace ha permanecido en activo con las grandes personalidades del mundo del cine, algo que han sabido utilizar para promocionarse con pocos recursos. No en vano, una de las especialidades del modisto calabrés fueron siempre los vestidos de noche. En el subconsciente colectivo permanece el atrevido vestido de Elizabeth Hurley escogió para acompañar a Hugh Grant al estreno de «Cuatro bodas y un funeral» en 1994, un escotado modelo negro sostenido por enormes imperdibles dorados.

En cambio, ahora que la marca italiana está de máxima actualidad por el estreno esta semana de la mini serie «The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story» en FX, un canal de televisión norteamericano de Fox Networks Group, la actriz protagonista de la filmación, Penélope Cruz, que interpreta a Donatella Versace, no está promocionando la marca en sus apariciones públicas. En la presentación oficial de la serie, Penélope escogió un modelo de Stella McCartney, mientras que en los recientes Globos de Oro llevó un vestido largo de encaje y corte palabra de honor de Ralph & Russo.

Allegra de niña junto a su tío Gianni
Allegra de niña junto a su tío Gianni

La razón sería que -a pesar de la buena relación entre Penélope y Donatella- la familia Versace estaría en malos términos con los productores de la mini serie, Ryan Murphy y Brad Falchuk, este último flamante marido de la archi exitosa Gwyneth Paltrow. La empresa de moda ha declarado que la trama de la serie está basada en un libro plagado de falsedades. Y es que relata la mala relación que Gianni tenía con su hermana Donatella en los últimos años y los conflictos de interés que existían en su entorno íntimo.

Y entre tanto, nada de particular se sabe de Allegra Beck, la heredera del 50% de la empresa que se ha mantenido al margen durante estos 20 años. Aunque tiene un despacho en la empresa, al que acude únicamente un par de veces al mes para asistir a las juntas que lo requieren, han sido su tío Santo y su madre, Donatella, los que han llevado la batuta. Al cumplir la mayoría de edad en 2004, Allegra heredó la mitad de Versace, por un valor de 500 millones de dólares.

En la reserva

Insegura, indecisa y rodeada de guardaespaldas desde pequeña, Allegra se acostumbró a ser exigente consigo misma en el plano físico, ya que desde pequeña tenía que vestir impecable e incluso acudir regularmente a la peluquería. Ahora que, según dicen, pasa sus días en casa viendo la televisión, escuchando música o sometiéndose a algún tratamiento de belleza, se ha convertido en una persona muy reservada. Ha sufrido una evidente y grave anorexia durante muchos años, fruto quizás de la presión de no ser ni creativa y genial, como su madre y su tío Gianni, ni guapa y alta, como las modelos que siempre han rodeado a la familia, desde Naomi Campbell a Gisele Bündchen.

Cuando parece que se ha truncado la llegada de Riccardo Tisci a Versace tras dejar recientemente Givenchy, parece que ha quedado claro a The Blackstone Group -accionistas del 20% de la empresa- y a los bancos que financian el deficitario imperio Versace, que Donatella no quiere que le hagan sombra. Se especula si Kim Jones, el director artístico de las colecciones de hombre de Vuitton, será el nuevo creativo de la marca italiana, o si bien Donatella seguirá prefiriendo ser cabeza de ratón en vez de cola de un león que cotice en bolsa. La llave, como siempre, la sigue teniendo Allegra, que delega completamente en su madre a sus 31 años.