De izquierda a derecha: Rafael Hernández, Guillermo Maldonado, Yolanda Gómez y Francisco Jiménez - ERNESTO AGUDO

Foro ABC sobre movilidad: «Antes que prohibir coches hay que buscar alternativas atractivas»

Tres expertos en la materia debaten sobre cómo deben configurarse las urbes para alcanzar un modelo más sostenible

MadridActualizado:

La movilidad en las grandes ciudades se configura como uno de los pilares fundamentales para alcanzar una ordenación más sostenible y habitable. Con las posibilidades que ofrece el proyecto de Madrid Nuevo Norte –la nueva operación Chamartín– como referencia, los expertos Rafael Hernández, Francisco Jiménez y Guillermo Maldonado debaten en el foro ABC sobre las urbes del futuro con dos conclusiones capitales: la necesidad de regenerar los diseños urbanos, hacia un diseño más denso y compacto, y la búsqueda de alternativas atractivas y efectivas al uso del vehículo privado.

En la misma línea que en la primera sesión de este coloquio, celebrada el pasado mes de febrero y también organizada junto a Distrito Castellana Norte, el análisis desemboca en un ideal donde el coche compensa cada vez menos. No obstante, cada caso suscita una interpretación. «No existe un patrón único sobre la movilidad», detalla Jiménez, director asociado de la Consultoría de Transporte y Logística Arup en España. «Cada ciudad tiene un contexto e incluso en Madrid no es igual entre el norte y el sur», añade. El objetivo, argumenta Hernández, director del máster de Movilidad Urbana, Tecnología y Ecotransporte de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), es caminar hacia una «movilidad racional»: «Debemos configurar una estrategia y dotar de alternativas para fomentar su desarrollo y distribución».

En este punto, la necesidad de revertir el modelo actual, donde el coche es el protagonista, es una de las pretensiones principales. Maldonado, consejero delegado y director técnico del grupo consultor TEMA, defiende que Madrid Nuevo Norte «puede ayudar a una ciudad más sostenible». Lo es porque el eje central de la operación –como destaca tanto el promotor como el Ayuntamiento de la capital y el Ministerio de Fomento– es la estación de Chamartín, habida cuenta de su ubicación y posibilidades para una ciudad hiperconectada. «Actualmente el modelo pivota en el coche, pero la operación Chamartín permite el uso del transporte público como medio principal de conexión», dice Maldonado.

Vehículos compartidos

El objetivo de cambiar los patrones actuales de movilidad pasan, en efecto, por sustituir el coche privado por otras opciones, donde el transporte público ocupa un lugar preferencial. En ese sentido, las políticas de restricciones al tráfico desarrolladas por el Gobierno de Manuela Carmena suscitan un debate paralelo que, a su vez, ha motivado la implantación de nuevas fórmulas para conectar las ciudades. «Cualquier política debe preservar los derechos individuales; por eso, antes que prohibir, debemos buscar alternativas más atractivas de transporte, como el vehículo compartido», apunta Francisco Jiménez. Cabe destacar en este punto las empresas de carsharing –Car2go, Emov, Zity, Ecooltra–, que han supuesto una auténtica revolución en la movilidad de la capital.

El segundo pilar, más allá de los nuevos transportes, remite a construir ciudades compactas, con usos mixtos, de modo que las zonas residenciales estén alineadas con las zonas de trabajo y ocio, incentivando el «comercio de proximidad». Sobre la idea de que es mejor «regenerar que crecer», Guillermo Maldonado señala que el prototipo perfecto es una urbe que da la opción «de ir andando» para cubrir buena parte de las actividades: «Madrid tiene que ser compacta y lo es mejor que no sea hacia fuera, pero está claro que no se puede planificar sin tener en cuenta capas fundamentales como el transporte, el trabajo, los servicio o las actividades de ocio».

Conjugar todos estos elementos parece un extremo complicado, habida cuenta de que buena parte de estas actuaciones se hacen en centros comerciales, pero los tres analistas coinciden en que Madrid Nuevo Norte es una «solución» a esta problemática: «No se puede dejar pasar esta oportunidad». Además de salvar la brecha que separa a los barrios de Las Tablas y Fuencarral, el proyecto prevé combinar los usos en más de 1,5 millones de cuadrados, donde se mezclará el uso de oficinas con núcleos deportivos, zonas de restauración y residencial. «Es una gran oportunidad porque puede utilizarse como laboratorio de cara a una planificación abierta para mejorar el modelo», opina Hernández.

Recuperar aparcamientos

De nuevo con la planificación actual del Ayuntamiento de la capital, surge la pregunta de qué se hará con los aparcamientos vigentes si la tendencia es reducir el número de coches. Así, el director asociado de Arup detalla cómo en ciudades como Nueva York o París se han reconvertido en espacios para «logística urbana» y disfrute de los vecinos. «Se trata de rentabilizar los recursos», apostilla el profesor de la UCJC.

Si bien los «parkings» son una «herramienta que ayuda» a la ordenación de la movilidad, como defiende Guillermo Maldonado en alusión al SER y su fomento de la rotación, también critica la concepción de los llamados disuasorios: «Si queremos evitar los atascos en la entrada de las ciudades habría que construirlos en el origen, no en la periferia de la destino».