La residencia de lujo para 350 estudiantes que abrirá sus puertas el próximo mes de septiembre en el Cabanyal
La residencia de lujo para 350 estudiantes que abrirá sus puertas el próximo mes de septiembre en el Cabanyal - EFE
Sociedad

Una residencia de lujo para estudiantes en el Cabanyal, uno de los barrios más degradados de Valencia

Las habitaciones en el complejo, alejado de la zona conflictiva y dotado con solarium, piscina o cine, cuestan entre 682 y 884 euros mensuales

VALENCIAActualizado:

En plena revolución urbanística, de intensa componente especulativa, y en medio de un debate sobre el proceso de gentrificación del Cabanyal-Canyamelar, una residencia de lujo para 350 estudiantes abrirá sus puertas el próximo mes de septiembre y revitalizará uno de los vértices del barrio.

Se trata del antiguo edificio en el que se ubicó la extinta Conselleria de Medio Ambiente, un bloque de más de 10.000 metros cuadrados entre las calles Francisco Cubells y Mariano Cuber, frente a una parada del tranvía y a pocos metros de la estación de metro del Marítim.

Su reciente adquisición por la firma británica Collegiate, con el apoyo de varios socios inversores, ha transformado este espacio en un sofisticado hotel para estudiantes sin problemas económicos, que podrán disfrutar a partir de septiembre de una recepción 24 horas, piscina exterior, solarium, gimnasio privado, cine, conexión de alta velocidad a internet, biblioteca, sala de juegos, aparcamiento privado para coches y bicicletas y lavandería, entre otros servicios.

La crisis obligó a la Generalitat a prescindir del alquiler de este edificio y de otro anexo donde se ubicaban los empleados de la empresa pública Vaersa, lo que propició el cierre de varias cafeterías y comercios cercanos que ahora, ante el inminente desembarco de estudiantes, vuelven a engrasar las persianas transformados en espacios más frescos y de diseño.

Mientras, a escasos cien metros, se venden por más de medio millón de euros antiguas casas de pescadores que llevan décadas tapiadas y abandonadas en una "burbuja" que parece no tener fin, puesto que vuelven a salir a la venta semanas después sin que sus propietarios, fondos de inversión en su mayoría, hayan puesto un pie en ellas.

Alejada de la «zona cero»

La zona en la que se ubica esta residencia de «alto standing», pues así se publicita, en el extremo suroeste del barrio del Canyamelar, está ubicada en calles tranquilas, alejadas de los conflictos vecinales y problemas de menudeo todavía enquistados en el corazón del barrio, uno de los más deprimidos de la ciudad, aunque paradójicamente envuelto en una espiral imparable de aumento del precio de la vivienda.

Pero precisamente la ubicación de este espacio, bien comunicado, cerca de la playa y del principal campus universitario de la ciudad, propició su adquisición por parte de la firma inglesa Collegiate AC Group, en colaboración con un grupo con «experiencia en la construcción», según explica a EFE su director ejecutivo, Heriberto Cuanalo.

«El lugar es excelente y la residencia será una de las más lujosas de cuantas disponemos. Si volviese a ser estudiante me encantaría formarme en alguna de sus excelentes universidades», asegura el responsable de la gestión de decenas de complejos similares -algunos con el doble de capacidad- en veintiuna ciudades británicas, Madrid o Lisboa (y próximamente también en Barcelona, Salamanca, Sevilla, Bilbao, Coimbra u Oporto).

La estancia durante 44 semanas, desde el 1 de septiembre hasta el 5 de julio, cuesta entre 682 euros mensuales si se elige un estudio básico y los 884 que cuesta la habitación superior plus.

La opción básica incluye un espacio de entre 17 y 20 metros cuadrados con cama de 120 centímetros de ancho, armario doble, escritorio, sofá, nevera, cocina con vitrocerámica, baño privado, horno, microondas, espejo y televisión de 32 pulgadas; mientras que las opciones más caras incluyen un espacio de 26 metros cuadrados, una televisión de 40 pulgadas y otras comodidades.

Recreación de una de las habitaciones de la futura residencia
Recreación de una de las habitaciones de la futura residencia - EFE

«Será el mejor alojamiento para estudiantes en España. Hace unos meses hemos inaugurado uno excelente en Lisboa, pero este será incluso mejor. Se ha cuidado hasta el más mínimo detalle, los suelos cerámicos, cocinas de granito, una altísima velocidad de internet, 24 horas de recepción o aparcamiento gratis, todo incluido en un precio que, comparado con un piso compartido, es realmente competitivo, ya que incluye todos los suministros: agua, gas, internet, mantenimiento y otros muchos servicios», apunta Cuanalo.

La puesta en marcha de esta residencia supondrá la creación de entre quince y veinte empleos directos, algunos de ellos, los más especializados, ubicados a caballo entre Madrid y Valencia, pero «indirectamente el impacto será mucho mayor. Se trata de 350 estudiantes que saldrán a comer y que gastarán en el barrio y en la ciudad», añade.

La empresa, que prevé un lleno inaugural en septiembre, ha abierto recientemente el periodo de reservas y cuenta ya con peticiones formuladas desde Alemania, China, Inglaterra, Brasil o Colombia, si bien estima que aproximadamente la mitad de residentes serán estudiantes nacionales, una proporción que se repite, según Cuanalo, en la mayoría de residencias gestionadas por Collegiate.

«Lo que nos hace diferentes es que somos una marca mundial, reconocida, y eso ayuda a los padres a la hora de enviar a sus hijos a nuestras residencias, que son muy similares en cualquier parte del mundo. Tras 15 años de experiencia nos hemos dado cuenta de que los jóvenes piensan de forma muy similar, vengan de donde vengan; tienen gustos similares, quieren el mismo tipo de experiencias», concluye.