Ximo Puig, durante el pleno de las Cortes Valencianas de este jueves
Ximo Puig, durante el pleno de las Cortes Valencianas de este jueves - ROBER SOLSONA
Debate parlamentario

El PP pide coherencia y Ximo Puig descarta tomar medidas por la financiación del PSPV

El presidente de la Generalitat ataca a los populares: «Esto no es Gürtel»

VALENCIAActualizado:

La comparecencia en las Cortes Valencianas del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, para explicar su último viaje institucional a China y a Japón se convirtió, como era previsible, en un cruce de acusaciones por corrupción entre el PP y el PSPV-PSOE.

La líder popular, Isabel Bonig, recreó una de las escenificaciones parlamentarias más recordadas de los últimos años en la Cámara autonómica. Tenía lugar en 2010, en plena ebullición del caso Gürtel. El entonces portavoz de los socialistas, Ángel Luna, tiró una piedra desde la tribuna de oradores después de que el expresidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, utilizara el famoso refrán «el que esté libre de pecado que tire la primera piedra». Lo hizo después de que trascendiera que el empresario Enrique Ortiz, uno de los cabecillas del caso Brugal, había pagado supuestamente reformas en el piso de Luna.

La piedra volvió ayer a las Cortes Valencianas de la mano de Isabel Bonig, quien la mostró en el hemiciclo para recriminar a Ximo Puig que «ahora está en su tejado» a raíz de la investigación sobre presunta financiación irregular de su partido, que ya suma 17 investigados.

Isabel Bonig, en las Cortes
Isabel Bonig, en las Cortes - ROBER SOLSONA

La portavoz popular pidió al jefe del Consell que diera explicaciones sobre estos hechos y se refirió a las personas investigadas que mantienen un puesto en la actualidad. Concretamente, Agustín Navarro, exalcalde de Benidorm y ahora diputado provincial por Alicante y concejal; y José Ramón Tíller, quien ocupa un alto cargo en la empresa mixta Egevasa, dependiente de la Diputación de Valencia. Ambos han sido llamados a declarar como imputados por un juzgado de Benidorm por un presunto delito de prevaricación en la adjudicación del contrato de los polémicos opinómetros.

El juicio oral, línea roja

Por el momento, tanto el PSOE como Puig han rechazado tomar medidas al respecto a la espera de que comparezcan. «La línea roja está en el juicio oral», han justificado durante los últimos días.

Bonig exigió al presidente de la Generalitat que aclare, «como mantiene el juzgado, que ha quedado indiciariamente probada la presunta financiación irregular del PSPV y de Compromís» y le reiteró la pregunta de si va a destituir a los investigados. «Pedimos coherencia porque cuando los imputados eran del PP ustedes así lo reclamaban», le espetó.

El líder de los socialistas valencianos le replicó que «coherencia toda», pero que con la empresa investigada «han contratado más las instituciones del PP que el partido socialista». «Esto no es Gürtel lo digan como lo digan», remarcó, a la vez que lamentó que a los populares les haya costado «tener dos consellers en la cárcel para empezar a pedir perdón por la corrupción»: «No hay más».