Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de Valencia
Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de Valencia - ROBER SOLSONA
Tribunales

«Me intentaba meter la mano por el toto»: la pesadilla real de seis niñas acosadas por un profesor en Valencia

La Audiencia impone al docente, que impartía clases en un centro público, una pena de treinta años de cárcel por abusos sexuales

VALENCIAActualizado:

«Me intentaba meter la mano por el toto. Me decía: si me dejas que te toque te subo la nota». Este es solo uno de los testimonios de una menor que relató a la Fiscalía los abusos que sufrió por parte de un profesor de un colegio público de primaria de la localidad valenciana de Cofrentes y por los que docente ha sido condenado como autor de «seis delitos continuados de abusos sexuales» a la pena de treinta años de prisión.

De acuerdo con la sentencia dictada por la sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia el condenado, que en la actualidad cuenta con 65 años, fue profesor del colegio en el que sucedieron los hechos entre los cursos 2011/2012 y 2013/2014.

Según el fallo, facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSCJV), se consideran como «hechos probados» que «en una misma clase se encontraban los alumnos de 5º y 6º de Primaria y, aprovechando que éstos debían aproximarse a la mesa del profesor para solventar sus dudas sobre la asignatura correspondiente, el acusado realizó diversos tocamientos» a seis niñas, «consistentes en introducirles las manos por debajo de su ropa hasta tocarles los glúteos, la vagina o el pecho; hechos que repetía de forma habitual cada vez que se acercaban a la mesa del acusado».

Aunque el docente negó los hechos, la Audiencia considera que los testimonios de las niñas gozan de «credibilidad». La sentencia pone de relieve que las menores han tenido que declarar en varias ocasiones «y en todas ellas fueron reiterativas y constantes en la descripción» de los hechos, «sin contradicciones ni incoherencias». Asimismo, incide en que el testimonio de otros testigos han apoyado su versión

Al respecto, el fallo sostiene que «la credibilidad de sus manifestaciones se evidencia en primer lugar, en la forma en que se llega a conocer los hechos, y que no se produce por voluntad de las víctimas sino de forma casual, con ocasión de un comentario que hacen tres de ellas y que es oído por un compañero que lo cuenta posteriormente a una profesora».

«Ponte de rodillas para que te haga placer»

La sentencia recoge un informe con expresiones oídas a una de las menores, que habrían sido vertidas por el docente del tipo «me encanta cuando haces el puente porque se te nota el choto gordo», «enséñame las tetas para que salgamos todos los días al patio», «ponte de rodillas para que te haga un poco de placer». El informe indica que la menor le dijo «que era un guarro y me echó de clase», así como que «un día intentó tocarme y le retorcí los dedos. Otro día que también lo intentó le doblé la muñeca».

En otro informe se explica cómo una de las menores narró a la orientadora del centro en diciembre de 2014 que el docente «me intentaba tocar el culo, las tetas y también delante abajo. Un día me puso tumbada, en el suelo, encima de [otra de las víctimas] y nos empujaba como si estuviéramos haciendo el acto sexual. No me ponía vestidos porque el día que llevaba vestido intentaba tocarme más». Dos meses más tarde ratificó su declaración en términos similares ante la Fiscalía, de acuerdo con la sentencia.

Al margen de la pena de treinta años de cárcel, cinco por cada uno de los delitos de abusos sexuales, la Audiencia ha dictado contra el profesor una inhabilitación especial del derecho de sufragio pasivo durante la condena e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto con menores de edad por 4 años 7 meses y 15 días, por cada uno de los delitos.

Asimismo, la Audiencia condena al profesor a indemnizar con seiscientos euros a cada una de las menores.