Dos concejales del Ayuntamiento, el pasado verano al inaugurar la plaza de la República
Dos concejales del Ayuntamiento, el pasado verano al inaugurar la plaza de la República - EFE
BARCELONA

Barcelona empieza a retirar las últimas placas franquistas que quedan en la ciudad

El Ayuntamiento, que está trabajando ya en los distritos de Gràcia y Nou Barris, prevé que se estén todas eliminadas en un año

BARCELONAActualizado:

El Ayuntamiento de Barcelona comenzó a retirar ayer las placas de vivienda franquistas que quedan en la ciudad, empezando por los distritos de Gràcia y Nou Barris, que han sido los primeros en terminar un censo al respecto. Así lo explicaron los concejales de ambos distritos, Eloi Badia y Janet Sanz, y el comisionado de Memoria, Ricard Vinyes, tras asistir a la primera retirada de una, en la calle Còrsega, en Gràcia.

Vinyes detalló que la ley «pasa a las administraciones la responsabilidad de sacar del espacio público la simbología franquista», por lo que han realizado censos en todos los distritos y se está informando a las comunidades de vecinos de que se retirarán las placas. Dos de ellas se han mostrado contrarias a la retirada – «Respetamos la decisión de la comunidad de vecinos», aseguró Vinyes»–, y tampoco se retirarán las que no tengan simbología franquista.

Más allá de unas 270 placas en el resto de Barcelona, el consistorio no tiene constancia de ningún otro resto de simbología de la dictadura en la ciudad y, según el comisionado, la retirada habrá finalizado «en el plazo de un año». Algunas de las placas que constaban en los registros municipales ya habían sido retiradas por entidades o por los propios vecinos, ha añadido.

Así, en Gràcia se han contabilizado 163 placas, que se eliminarán en colaboración con un centro especial de trabajo. Tras retirar la primera, en el número 399 de la calle Còrsega, Badia celebró dar «normalidad a una cosa que hace más de 40 años que se arrastraba». En Nou Barris, Sanz detalló que no se podrán retirar 28 de las 232 plas «porque no llevan las flechas y el yugo», así que no se consideran símbolo franquista según la Ley de Memoria Histórica de 2007.

Colau: «No podremos reparar el dolor»

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, valoró la medida y aseguró que «nunca podremos reparar el dolor, la tortura y la muerte que provocó la dictadura, pero haremos todo lo que esté en nuestras manos para hacer memoria y justicia». La alcaldesa señaló en su perfil de Facebook que las placas se retirarán «en cumplimento de la ley de memoria histórica» y consideró «inexplicable» que estos símbolos «todavía estén en nuestra ciudad».

«No sólo era un deber moral inexplicablemente aplazado...también lo hacemos en cumplimento de la ley de 2007», sentenció.