Rafael Álvarez, «El Brujo» vuelve a meterse en la piel de Don Quijote
Rafael Álvarez, «El Brujo» vuelve a meterse en la piel de Don Quijote - ABC
Cultura

El ingenioso hidalgo se instala en el Zorrilla

El teatro vallisoletano acoge el estreno de «Vuelve Don Quijote», en el que Rafael Álvarez, «El Brujo», vuelve a meterse en la piel del protagonista de la novela de Cervantes

ValladolidActualizado:

A Rafael Álvarez «El Brujo» le costó meterse en la piel de «El Quijote». Recuerda que hace años se le hubiera antojado «imposible» abordar la obra de Cervantes como monólogo. Fue después de interpretar «El Lazarillo de Tormes», hace ahora doce años, cuando se vio dominando a la perfección el soliloquio, lo que le dio la confianza suficiente para interpretar al ingenioso hidalgo.

Más de diez años después de abordar con maestría la figura del caballero, el intérprete estrena este fin de semana en el Teatro Zorrilla de Valladolid «Vuelve Don Quijote», donde no sólo interpreta al protagonista de la obra de Cervantes sino también a su fiel escudero. Pero... ¿cómo ser Quijote y hablar por la boca de Sancho y viceversa? ¿Cómo integrar en una sola voz esos dos personajes tan marcados de la literatura española? Rafael Álvarez supera el escollo porque dice que siempre ha visto a ambos como «una silueta, un eterno par, hidalgo y escudero-apéndice». Admite que tiene la impresión de Quijote y Sancho, Sancho y Quijote intercambian sus papeles: «A veces no se puede decir quién es más sabio».

Una placa como homenaje

«Vuelve Don Quijote» se representará en el teatro vallisoletano en dos sesiones, sábado y domingo. El primer día, como colofón a su actuación, el director del Zorrilla, Enrique Cornejo, entregará una placa al intérprete en reconocimiento a «toda una vida dedicada al teatro con aportaciones de alta calidad y de gran talento». Se trata de una réplica de la placa que ocupará una de las butacas del centenario teatro en la que estará escrito el nombre del actor cordobés. Rafael Álvarez se suma así a Concha Velasco, Juan Antonio Quintana, Carmelo Gómez y otros tantos (hasta 20) «personajes ilustres» vinculados a la interpretación, cuyos nombres están escritos en los rojos asientos.