Mañueco, Clemente y Pérez Castro inauguraron este pasado jueves la exposición
Mañueco, Clemente y Pérez Castro inauguraron este pasado jueves la exposición - F. HERAS
CULTURA

La Casa Lis imprime las Cortes de su Art Nouveau y su Art Déco

Una muestra temporal traslada al visitante a la vida burguesa de finales del siglo XIX y principios del XX

VALLADOLIDActualizado:

Desde una colección de jarrones que exhibe la técnica del vidrio doblado y soplado con decoración grabada al ácido, hasta muñecas con cabeza de porcelana y dotadas con automatismos y música. El hall de las Cortes de Castilla y León en Valladolid acoge desde ayer una variopinta muestra temporal que traslada a la vida burguesa de finales del siglo XIX y principios del XX a través de una pequeña pero representativa muestra de la colección del Museo Art Nouveau y Art Decó-Casa Lis de Salamanca.

Bajo el nombre de «Universo Lis», la exposición abarca las artes decorativas de estos estilos artísticos situados cronológicamente en la última década del siglo XIX y hasta la segunda Guerra Mundial. El visitante se retrotraerá, así, a la época del Art Nouveau, cuando se impulsa un resurgir de las artes y oficios que habían sido desbancados por la industrialización y la producción en serie de objetos y surge este movimiento que busca configurar un nuevo estilo para romper con el histórico. Su sucesor fue el Art Déco, que bajo la influencia de los movimientos vanguardistas de la época, extrajo su inspiración del arte antiguo y primitivo y reflejó a una nueva sociedad que convivía con la máquina en el entorno urbano.

Una de las piezas de la exposición
Una de las piezas de la exposición - F. HERAS

Fruto de la colaboración entre la Fundación Villalar-Castilla y León, la Fundación Manuel Ramos Andrade y el Ayuntamiento de Salamanca, la muestra «trae un aire totalmente nuevo de lo que significa el modernismo» a través de unas cuarenta piezas que ponen de relieve parte del «valioso patrimonio cultural de la Comunidad», explicó ayer la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente. La exposición «es un reconocimiento a la propia Casa Lis, una de las joyas de la ciudad de Salamanca», destacó, por su parte, el alcalde de la capital charra, Alfonso Fernández Mañueco.

La muestra se articula a través de un tema principal, la diversión y el entretenimiento de la burguesía de la época y, según detalló el director del Museo, Pedro Pérez Castro, se trata de «un pequeño cuento con su propia estructura narrativa». El primer capítulo es «Y se hizo la luz y el color», en el que se lucen los vidrios de la Escuela de Nancy realizados por Emile Gallé, máximo representante del vidrio Art Nouveau.

Una de las piezas de la exposición
Una de las piezas de la exposición- F. HERAS

Una segunda parada -«Al teatro»- reúne piezas que representan el trabajo de un reducido grupo de escultores subyugados por el espíritu de la modernidad que recorrieron las tablas para captar los ritmos de los nuevos bailes de la vieja Europa.

Un tercer espacio -«En la intimidad»- se traslada a los años veinte, cuando arte y moda iban de la mano y muchos artistas plásticos destacaron por el diseño de vestuario para espectáculos de ballets rusos.

La sección «A la playa» se empapa de la «Belle Époque» y cómo se extendió por toda Europa y se concentró en los veranos en las playas de la Costa Azul, reflejando las poses de las bañistas a través de las llamadas «Bellezas de Baño».

Un quinto episodio se va «de viaje», recordando la atracción de finales del siglo XIX por los destinos africanos y asiáticos. De las colonias llegaron animales salvajes y se fundaron los primeros zoológicos, el cinematógrafo proyectaba documentales sobre las costumbres y formas de vida de estos países y Las Mil y Una Noches se convirtió en un referente literario en todas las tertulias. Y finalmente, «el mejor regalo», la última parada, se centra en la colección de autómatas, las muñecas que las mujeres de la alta burguesía exhibían en sus casa y eran un presente para mostrar signo de distinción social.