España

Quejas por el mal olor y el sabor del agua de Toledo

El Ayuntamiento explica que se debe a un proceso estacional de proliferación de algas en los embalses que abastecen a la ciudad, habitual al final de verano, y que, en cualquier caso, no supone riesgo para la salud

El mal olor del agua que llega a Toledo se debe a un proceso estacional de proliferación de algas en los embalses que abastecen a la ciudad, habitual al final de verano
El mal olor del agua que llega a Toledo se debe a un proceso estacional de proliferación de algas en los embalses que abastecen a la ciudad, habitual al final de verano - ABC
ABC - @abc_toledo Toledo - Actualizado: Guardado en:

Ante las quejas de los vecinos por el olor y el sabor del agua que llega a los grifos de la ciudad, el Ayuntamiento ha hecho público una nota en la que aclaran que no supone ningún riesgo para la salud. Además, los técnicos municipales confían en que el olor y sabor que en estos días llega a los grifos de la ciudad remitan en los próximos días; así se lo han trasladado a la concejal de Servicios Públicos y Sostenibilidad, Eva Jiménez, quien ha explicado que esta circunstancia se debe a un proceso estacional de proliferación de algas en los embalses que abastecen a la ciudad, habitual al final de verano.

Tras la detección por parte de la concesionaria del Servicio Municipal de Aguas (TAGUS) y de los técnicos municipales de olor y sabor en el agua destinada al consumo, se han puesto en marcha las medidas correctoras para subsanar una situación que suele producirse en épocas de final de verano o en otoño, en función de la coyuntura climatológica y de la situación limnológica de los embalses.

En este caso, la conjunción de los factores climatológicos y determinados procesos en el ecosistema acuático se ha producido en los dos embalses principales que nutren a la ciudad (Torcón y Guajaraz), dando como resultado una proliferación de algas que aumentan la carga orgánica de la potabilizadora.

El agua, a pesar del sabor, «está completamente garantizada, no suponiendo riesgo alguno para la salud pública», ha explicado la concejal, quien ha informado de que está sometida «no sólo a los análisis legales, sino a otros adicionales para control propio del servicio y que se han incrementado estos días». De esta forma, «todos los resultados obtenidos están dentro de los límites marcados por el RD de 140/2003 de 7 de febrero por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano y esperamos que la situación remita pronto».

Los servicios municipales mantendrán el seguimiento y los controles, solicitando la comprensión de los usuarios por las molestias que estas circunstancias producen y que, en cualquier caso, son pasajeras.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios