Don Felipe, durante su discurso en Zarzuela - EFE

El Rey reclama «el firme compromiso de todos» para asegurar el orden constitucional

Don Felipe garantiza que «en la España mejor que todos deseamos estará también Cataluña»

MadridActualizado:

El Rey hizo anoche un llamamiento al compromiso de «todos» para asegurar el orden constitucional en Cataluña, lo que se interpretó como un paso previo para la aplicación más o menos inminente del artículo 155 de la Constitución, lo que permitiría la intervención de competencias autonómicas. «Ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía», afirmó.

Cuarenta y ocho horas después de que la Generalitat de Cataluña intentara celebrar un referéndum ilegal de independencia, Don Felipe ha dirigido un mensaje extraordinario a los españoles de seis minutos de duración que fue grabado poco antes en su despacho del Palacio de La Zarzuela y en el que ha reconocido que «estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática», pero garantizó que Cataluña seguirá formando parte de España. «Son momentos difíciles, pero los superaremos», afirmó.

Discurso contundente

Con toda serenidad pero también con contundencia, el Rey dedicó gran parte de su discurso a denunciar el comportamiento de «determinadas autoridades de Cataluña» a las que ha acusado de haber incumplido la Constitución y su Estatuto de Autonomía «de una manera reiterada, consciente y deliberada». «Con sus decisiones -afirmó- han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado».

También las acusó de haber quebrantado «los principios democráticos de todo Estado de Derecho» y de haber socavado «la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando desgraciadamente a dividirla». «Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada», sentenció.

Conducta irresponsable

Además, afirmó que «esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles» y advirtió de que «con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España».

Según el Rey, todo ello ha supuesto «la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña». Esas autoridades, aseveró, «se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia y han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común».

Don Felipe también dirigió varios mensajes a los catalanes, separatistas y no separatistas. A los primeros, les recordó que «desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley». Y les advirtió de que «sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo». «En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos».

«No están solos»

A los catalanes que sienten «mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas», les dijo que «no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos».

También transmitió el Rey un mensaje de «tranquilidad, de confianza y de esperanza» al conjunto de los españoles que «viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos». «Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante», aseguró, «porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos».

Don Felipe también defendió que la España constitucional saldrá adelante «porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad».

Recordó que «así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas, y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación», y garantizó que «en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña».

El Jefe del Estado terminó sus palabras reiterando «el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia», así como su «entrega al entendimiento y la concordia entre españoles», y su «compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

El de anoche fue el primer mensaje extraordinario que ha dirigido Don Felipe desde que fue proclamado Rey, en junio de 2014. Durante el Reinado anterior, Don Juan Carlos sólo recurrió en tres ocasiones a estos mensajes: tras el intento del golpe de Estado del 23-F de 1981, tras los atentados del 11-M de 2004 y el día que anunció su abdicación, el 2 de junio de 2014.

Don Felipe ha respondido a los golpistas de Cataluña desde el mismo edificio en el que Don Juan Carlos paró el golpe del 23-F hace 36 años. A diferencia de su padre, que, dadas las circunstancias, intervino con el uniforme de Capitán General de las Fuerzas Armadas, el actual Rey compareció con un traje de chaqueta oscuro, camisa blanca y corbata de color vino.

Don Felipe dirigió su mensaje sentado en la mesa de su despacho junto a las banderas de España y Europa, delante del retrato de Carlos III y ante una cámara que siempre mostró el mismo plano. Lo que más llamó la atención fue la forma en la que el Rey acompañó sus palabras con gestos manuales para reforzar la contundencia de sus mensajes. Tanto antes como después del discurso, se interpretó el Himno Nacional.