Bandera del colectivo LGTBI, contra el que el imputado dirigía sus amenazas a través de internet
Bandera del colectivo LGTBI, contra el que el imputado dirigía sus amenazas a través de internet
Sucesos

Un preso, imputado por amenazar de muerte a transexuales a través de internet

Tiene 38 años y, tras ser identificado, se ha comprobado que está en prisión por violencia de género

ZaragozaActualizado:

La Guardia Civil ha imputado a un barcelonés de 38 años por un delito de odio y otro de amenazas, por atacar al colectivo transexual a través de internet. Los agentes han dado con el acusado en prisión, ya que se encuentra en la cárcel por otras causas penales previas.

La investigación ha sido llevada a cabo desde Huesca, a raíz de la denuncia presentada a finales de 2016 en Benasque (Huesca) por una asociación de familias de menores transexuales. Las pesquisas han sido coordinadas por el Juzgado de Instrucción de Boltaña.

Esta entidad denunció los mensajes que estaban circulando en internet, en los que se atacaba a esa entidad y, por extensión, al colectivo transexual. Según han informado fuentes de la Guardia Civil, os mensajes iban acompañados por fotografías de armas de fuego y munición, y en ellos «se vertían graves amenazas de muerte» a los miembros de esa asociación y se les exigía que cesaran en sus actividades asociativas.

Tras dos años y medio de investigaciones, la Guardia Civil ha logrado identificar al autor de esos mensajes. Se trata de un hombre de 38 años, vecino de Barcelona, al que le constan antecedentes por un delito similar cometido en mataró en agosto del año 2016. Cuando los agentes han dado con su identidad tras seguir su rastro de internet, han comprobado que en estos momentos se encuentra en prisión, por una causa previa relacionada con violencia de género, según han informado a ABC fuentes próximas a la investigación. Por ello, ha sido en la cárcel donde ha sido notificado de la nueva imputación por la que tendrá que responder ante la Justicia, por un delito de odio y otro de amenazas.

Los investigadores, tras un largo y detallado rastreo por internet, han logrado determinar que para enviar algunos de esos mensajes se habían utilizado cuatro perfiles falsos, creados en internet con identidades y datos ficticios. Y para enviar otro de los mensajes se había pirateado el perfil de una persona comprometida con el colectivo LGTBI (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales).