Prevenir la ola migratoria argelina

España intensifica contactos con Argel para avanzar en una cooperación que frene una avalancha irregular

MadridActualizado:

La población de Argelia se ha cuadruplicado en 50 años, es la más joven de Magreb, sufre enormes tensiones derivadas del estancamiento de los hidrocarburos -la fuente nacional de riqueza- o el sub empleo y el pasado año protagonizó la sorpresa migratoria en España. Las pateras con argelinos a bordo llegaron por decenas en noviembre pasado hasta las costas levantinas, hasta el punto de que el delegado del Gobierno en Murcia, Francisco Bernabé, habló de «un ataque coordinado contra nuestras fronteras y, por tanto, -dijo- contra las fronteras de la UE». Medio millar de ellos fue internado en la cárcel sin estrenar de Archidona a falta de plazas suficientes en los centros de internamiento legalmente previstos.

Aquella avalancha dio pie a una reunión de la embajadora de Argelia en España, Taous Feroukhi, con el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que ayer dio un paso más y recibió en Madrid a su homólogo argelino, Noureddine Bedoui, con el que abordó «asuntos clave», como es la inmigración, pero también el terrorismo yihadista. Entre medias se produjo el encuentro al máximo nivel, el de Mariano Rajoy con el presidente Abdelaziz Buteflika el pasado abril en Argel dentro del marco de la VII Reunión de Alto Nivel (RAN) bilateral entre España y Argelia, en la que se ensalzó la colaboración argelina en el ámbito migratorio y sus incipientes reformas económicas.

Al compás de estos gestos diplomáticos, las estadísticas dicen que los intentos de inmigrantes irregulares argelinos por acceder a España por vía marítima han bajado un 20% con respecto al mismo periodo del año anterior. Se ha pasado de 215 a 170. Con la mirada puesta en la cooperación con Marruecos, los analistas coinciden en que es momento de que Argelia controle sus mil kilómetros de fronteras, que distan poco más de 200 kilómetros de las costas españolas, ya que de lo contrario el flujo podría intensificarse hasta parecerse al que conecta Libia con Italia. Ese proceso se aceleraría en proporción al deterioro del escenario político y mucho más si se produce el estallido que muchos expertos dan por seguro.

El Ministerio del Interior informó que durante la reunión de ayer se acordó impulsar la creación de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) para luchar contra el tráfico de personas y la constitución de un grupo de expertos policiales en materia de formación, que incluirá el control de fronteras.