Militares y equipos de socorro junto a los restos del avión estrellado cerca de Argel
Militares y equipos de socorro junto a los restos del avión estrellado cerca de Argel - REUTERS

Luto y dudas tras la caída del avión con militares argelinos y saharauis

El aparato, que se dirigía a Bechar y Tinduf con 257 personas, se estrelló poco después de despegar de su base cerca de Argel; no hubo supervivientes

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Un accidente, el peor de la historia de Argelia, es la hipótesis inicial de los expertos para explicar el trágico siniestro de un avión militar argelino, que se estrelló a primera hora de ayer poco después de despegar del aeropuerto de Bufarik, cerca de la capital. No hubo supervivientes entre sus 247 pasajeros y 10 miembros de la tripulación. La mayoría eran militares con sus familias, que regresaban a las bases de Bechar y Tinduf, ambas en la línea fronteriza con Marruecos. Además, viajaban 30 saharauis del Frente Polisario, el movimiento político que lucha por la independencia del Sahara occidental con el respaldo del régimen argelino. Todos regresaban a los campamentos de Tinduf después de haber recibido tratamiento médico en Argel.

La información de la catástrofe dada a conocer por los medios argelinos fue escueta. El avión, un Ilyushin 76 de fabricación rusa para transporte de tropas, despegó a las 8 de la mañana y minutos después se precipitó y se estrelló contra una zona de cultivo junto a la carretera que une Blida con Argel. Un testigo, citado por la TV privada Ennahar, declaró que vio fuego en una de las alas del avión cuando este se encontraba a unos 150 metros de altitud, e inmediatamente el aparato se precipitó contra el suelo. Varios campesinos, entrevistados por la agencia France Presse, señalaron también que vieron «fuego en el avión» antes de que cayera y se estrellara.

Según su página web, el Ilyushin 76, primero de fabricación soviética y luego rusa, es un cuatrireactor civil o militar que puede transportar entre 126 y 225 pasajeros según las versiones.

Argel decretó tres días de luto nacional y nombró una comisión para investigar las causas del accidente. El anciano presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, calificó el episodio de «tragedia nacional» y a las víctimas de «mártires del deber». Las autoridades de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD) confirmaron que en el Ilyushin viajaban también 30 saharauis –cuatro de ellos menores–, que regresaban a casa después de haber recibido tratamiento médico en centros argelinos, y decretó una semana de luto en los campamentos de Tinduf.

El avión argelino tenía previsto hacer dos escalas. La primera en Bechar, a unos 1.000 kilómetros de Argel, donde el ejército argelino cuenta con una importante base área. Y la segunda en Tinduf, «capital» provisional de la RASD, que tras su proclamación en 1976 –un año después de la salida de España del Sahara– desató una «guerra de liberación» contra Marruecos concluida oficialmente con el acuerdo de alto el fuego de 1991.

Argelia ha conocido varios accidentes aéreos en los últimos años, el más grave, antes del de ayer, el que se produjo en 2014 cuando 77 personas murieron al estrellarse un avión de transporte militar Hércules. No obstante, los analistas apuntan a una serie de «coincidencias» que despiertan algunas dudas, a falta de resultados de la investigación, y no harán más que tensar las ya difíciles relaciones entre Argelia y Marruecos.

El pasado fin de semana, la web «Middle East Eye» informó de que Rabat había hecho llegar a Argel una amenaza explícita de «intervención militar» si las fuerzas del Polisario no se retiraban de la llamada «zona tampón» al este del muro construido por Marruecos. La advertencia se produjo días después de que el ministro marroquí de Exteriores, Nasser Bourita, hubiese atacado a Argel en público por su apoyo a la «expansión territorial» del Polisario, pese al acuerdo de alto el fuego. «Argelia financia, da refugio, arma y sostiene diplomáticamente al Polisario», afirmó el titular de Exteriores marroquí en una rueda de prensa.

Desde la retirada de España de su colonia en 1975, Marruecos ocupa aproximadamente el 80 por ciento del territorio del Sahara occidental, que ha convertido en provincia del reino, y el Polisario el 20 por ciento restante. La ONU está presente en la región a través de la fuerza de Minurso.