Puigdemont, en una sesión en el Parlament en septiembre de 2017, enseña la pantalla de su teléfono móvil a Turull y Junqueras - AFP / Vídeo: Los mensajes de Puigdemont hacen temblar los cimientos del procés

Líderes del PDECat aconsejan a Puigdemont que no vuelva a España

El partido está pagando los gastos de su estancia en Bruselas: si se queda definitivamente, «buscará un trabajo, es un hombre preparado»

MadridActualizado:

Carles Puigdemont está digiriendo la derrota de su plan soberanista. Sabedor de que no puede ser investido presidente de la Generalitat, salvo que comparezca ante el Tribunal Supremo y este le permita presentarse, harto improbable, está dándole vueltas a su futuro personal y profesional.

Varios líderes de su partido, entre ellos el expresidente de la Generalitat Artur Mas y el exalcalde de Barcelona Xavier Trias, le han recomendado que no vuelva a España y que comience a planificar su vida en Bruselas o en otro lugar. Según fuentes consultadas por ABC, uno de los consejos que le han dado, es el siguiente:«Carles, se está mucho mejor en Bruselas que veinte años preso en Estremera».

Tanto Puigdemont como quienes le aconsejan saben que si el expresidente catalán pone un pie en España el juez Pablo Llarena lo enviará a la cárcel. Ahí está, acusado de los mismos delitos –rebelión o sedición (aún sin tipificar), y malversación–, el que fuera su vicepresidente, Oriol Junqueras. Si a eso añadimos que Puigdemont lleva varios meses fugado, la prisión preventiva la tiene asegurada.

Cuando el sucesor de Artur Mas decidió escapar a Bruselas hubo que organizar la logística. Su partido se comprometió a cargar con los gastos de la fuga. Según fuentes consultadas por ABC, el PDECat está usando para ello una parte de lo que cada cargo público debe donar al partido de forma obligatoria. Por otro lado, algunos empresario con una relación muy estrecha con el partido, que incluso han sido o son militantes, han hecho aportaciones puntuales para costear los gastos corrientes de Puigdemont y el resto de consejeros huidos, informa Salvador Sostres.

El problema es que todos pensaron que la estancia en Bruselas iba a ser mucho más breve. A medida que han ido pasado las semanas y vista la firmeza del Estado, se han dado cuenta de que esta situación es insostenible en todos los sentidos:económicamente, profesionalmente y personalmente. Por ello, algunos destacados dirigentes del PDECat aconsejan a Puigdemont que se quede en Bruselas de forma permanente y que «busque trabajo». «Es un hombre preparado, capaz, sabe idiomas, y lo tendría fácil para encontrar trabajo», dice a ABC uno de los políticos que le ha aconsejado quedarse. «Si tuviera 70 años, le diría que vuelva, pero con su edad (55 años), no», añade.

Puigdemont está ahora mismo en un punto de inflexión. Se fue a Bruselas con la convicción de que podría volver y que «España no se atrevería a meter en la carcel a un presidente de la Generalitat». Tanto su abogado personal como los del partido, entre otras personas, han tenido varias conversaciones con él para hacerle ver que no es así:«Te van a meter en prisión preventiva y te van a juzgar», le advirtieron. El sentimiento que tienen y que le transmiten es que «vamos a pagar el precio». España no tiene sentimiento de culpa, «es un Estado que se defiende cuando lo amenazan».

«Contra el Estado»

«Antes se les puteaba un poco y no pasaba nada, pero ahora hemos ido contra el Estado, con mayúsculas, y no hay marcha atrás, es la realidad», le dicen.

Por su parte, Artur Mas le ha relatado que él pensaba que cuando tuvo que ir al juicio por la consulta ilegal del 9-N, decenas de miles de catalanes iban a impedir que entrara en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Ese día «allí había mucha gente, pero le hicieron el pasillo». Luego, el Tribunal de Cuentas le embargó su patrimonio.

La sensación es que una cosa es ponerse un lazo amarillo y otra mantener un órdago al Estado. En el día a día la aplicación del 155 se nota, pero mucho menos de lo que creían. Los funcionarios trabajan casi con total normalidad en sus consejerías y cobran la nómina puntualmente. Por otro lado, cuando Puigdemont sucedió a Mas prometió a su esposa que solo estaría 18 meses al frente de la Generalitat y, con el nacimiento de la hipotética República catalana, dejaría la política para centrarse en ella y en sus dos hijos. Además, el PDECat prefiere que se retire y comenzar una nueva etapa, al tiempo que ERCno lo quiere