Zoido y el jefe superior de Policía de Cataluña, Sebastián Trapote, muestran el alijo
Zoido y el jefe superior de Policía de Cataluña, Sebastián Trapote, muestran el alijo - EFE

La Guardia Civil planta a la Policía en el Citco tras la incautación del mayor alijo de heroína

La UCO mostró así su malestar al considerar que la Udyco de Barcelona había interferido en una operación que tenía judicializada

MadridActualizado:

La cita era el pasado viernes en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y Crimen Organizado (Citco) y a ella estaban convocados la Guardia Civil, la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera para analizar qué había pasado con la operación en la que la Udyco de Barcelona intervino 331 kilos de heroína -el mayor alijo en muchos años- y detuvo a cuatro narcos. La UCO tenía judicializada una investigación sobre uno de esos traficantes desde hacía más de un año en la Audiencia Nacional y pese a esa circunstancia no hubo ni rastro de operación conjunta. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, había viajado horas antes a Barcelona para informar sobre el importantísimo alijo y felicitar a los policías, mientras la Guardia Civil pedía en vano una reunión.

Un comisario, un inspector jefe, dos jefes de grupo y el jefe de Vigilancia Aduanera de Barcelona se trasladaron a Madrid para explicar su operativo en el centro de coordinación. Sus homónimos del grupo de drogas de la Guardia Civil no se presentaron. Consideraron que la reunión había llegado a destiempo. Según fuentes policiales, les avisaron cinco minutos antes de que no iban a ir a la cita. El alijo intervenido habría inundado el mercado de heroína y alcanzado un valor de más de 120 millones de euros.

«Hay un enorme problema con los narcopisos y no podíamos dejar esa partida para que se perdiera», argumentan fuentes policiales a ABC. La Udyco de Barcelona, entre otros grupos, tenía información sobre un pase de estupefacientes que se iba a producir entre unos dominicanos y otros individuos sin identificar. Siguieron a uno de los objetivos día y noche (los compradores dominicanos) y lograron interceptar la venta de droga en Badalona, unos 25 kilos de heroína afgana. La Policía detuvo a los dos dominicanos y a los dos vendedores: un ecuatoriano y un español de origen turco, que también era objetivo de la Guardia Civil desde hacía mucho tiempo.

En los registros posteriores se encontraron otros 43 kilos de droga, armas, munición y documentos clave que orientaron las pesquisas hacia unos contenedores del puerto de Barcelona. Allí se pidió a Vigilancia Aduanera que cribara 35 sociedades importadoras de cemento turco, gracias a otra información obtenida por los especialistas. «No podíamos paralizar ahí nuestras pesquisas y correr el riesgo de que se perdiera la droga, nueve contenedores. La heroína es un arma de fuego cargada. No había tiempo de reuniones. Primero la droga y luego ya iremos al Citco», se justifica la Policía. La Guardia Civil cree que es un pretexto y habla de deslealtad.

«Lo importante es que se ha quitado la droga de la calle, pero nuestra intención es tender puentes. Cuando la Guardia Civil quiera, nos reuniremos».

La Guardia Civil, sin embargo, considera que la actuación de la Policía ha echado por tierra muchas horas de trabajo y una investigación que debería haber acabado con toda la organización. Desde la Policía se argumenta que la rama española de la trama está ya desmantelada.

Queda, por tanto, acabar con la parte de la red que opera fuera de España. Para conseguir este objetivo muy probablemente sería bueno que ambos Cuerpos coordinaran sus investigaciones. Pero tal como están las cosas, eso parece complicado.