JAIME GARCÍA

Batalla campal tras un bautizo en Palma

En el transcurso de la posterior cena de celebración, una discusión entre dos invitados derivó en una multitudinaria pelea, que obligó a la intervención de hasta 15 agentes de la Policía Local

Palma de MallorcaActualizado:

Una tranquila cena familiar en un restaurante de Palma, tras la celebración de un bautizo, acabó de la manera más inesperada posible, con una multitudinaria pelea entre los propios asistentes al convite y con destrozos varios en el local. La magnitud de la reyerta, que tuvo lugar en la madrugada de este domingo, obligó a la intervención de hasta 15 efectivos de la Policía Local para conseguir calmar los ánimos de todos los contendientes.

Horas antes del incidente, nada hacía presagiar que se produciría un fin de fiesta tan insospechado. Tras la ceremonia religiosa, en la que se bautizó a un niño, unas 40 personas se dirigieron al citado restaurante, ubicado en el Paseo Marítimo de la capital balear. Todos los invitados, entre familiares y amigos, eran de nacionalidad rumana. La cena empezó en torno a las nueve de la noche y transcurrió de forma distendida, con risas y buen ambiente. Los problemas se iniciarían unas horas después, con el resopón y con la ingesta de alcohol que suele acompañarlo.

Así, en torno a las cuatro de la madrugada, al parecer uno de los invitados lanzó un improperio a una de las comensales próximas. El marido de esta mujer le recriminó entonces a dicho invitado su actitud. De ese modo empezó una discusión entre ambos, que luego derivó en una riña a la que se acabaron sumando una decena de personas. Entre los asistentes a la cena, hubo quienes de inmediato intentaron separar a los contendientes, mientras que otros optaron por participar de forma activa en la pelea. En esos instantes, empezaron a volar sillas y vasos. Ante el cariz que estaba tomando la situación, se dio aviso a la Policía Local de lo que estaba ocurriendo.

De inmediato, tres unidades policiales y un total de 15 agentes se desplazaron hasta el lugar. A su llegada, vieron que dos personas se estaban golpeando en la entrada del establecimiento y que dentro del local había más invitados peleándose. Los policías consiguieron separarlos a todos y parar la reyerta. Todos los participantes en la trifulca presentaban golpes y cortes, aunque de poca importancia, por lo que rechazaron la asistencia médica que la Policía Local les ofreció. Además, finalmente también optaron por no presentar una denuncia por lo sucedido. En ese contexto, finalmente no se produjo ninguna detención.

El único «herido» de relevancia en este incidente fue el televisor de plasma de gran tamaño que había en el restaurante, que quedó seriamente dañado. Además, también resultó afectada una parte del mobiliario del establecimiento, por lo que el propietario del mismo presentó una denuncia «por daños» ante la Policía Local.