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El empuje hispano contra Trump sostiene a Clinton en cabeza

Tres de cada cuatro se están inclinando por la demócrata en el voto anticipado

El fuerte aumento del voto tradicional blanco y la caída del afroamericano inquietan a Hillary

Hillary Clinton y Bernie Sander, durante un mitin enRaleigh, North Carolina
Hillary Clinton y Bernie Sander, durante un mitin enRaleigh, North Carolina - REUTERS
MANUEL ERICE Corresponsal En Washington - Actualizado: Guardado en: Actualidad

«El poder del voto hispano puede marcar la diferencia de una forma histórica». Seguramente, la frase de Tim Kaine, aspirante demócrata a la vicepresidencia de Estados Unidos, no es inédita en una elección presidencial estadounidense. En una campaña, toda proclama es poca. Y es posible que alguien la haya pronunciado también antes en español. Pero nunca hasta este año un candidato había protagonizado un mitin íntegramente en nuestro idioma. Ocurrió en Phoenix (Arizona), donde Kaine redobló la apuesta demócrata para atraerse el voto hispano, subido a la ola contra Donald Trump que empieza a confirmarse en el voto anticipado. La sentencia del exgobernador de Virginia se corresponde con este dato: tres de cada cuatro electores que ya han votado lo habrían hecho por Clinton y sólo uno por el candidato republicano. De forma que los latinos estarían haciendo en parte de contrapeso de la caída de la participación afroamericana que tanto inquieta en los cuarteles generales demócratas.

El millonario neoyorquino, que ha puesto en práctica un perfil bajo los últimos días en materia de inmigración, está pagando los excesos con los que irrumpió en el proceso en verano de 2015, cuando llamó a los mexicanos que cruzan la frontera «ladrones» y «violadores», y que han sido un mensaje consustancial a su campaña. Sus posteriores intentos de acercarse a los hispanos, con puestas en escena como su visita al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en agosto, y con una modulación de su anunciada deportación masiva de inmigrantes, habrían servido de poco. El sondeo elaborado por The Washington Post sobre los latinos que ya han votado sitúa el apoyo a Clinton en un 67%, frente al 19% que estaría decantándose por Trump. Una brecha de casi cincuenta puntos de diferencia. La movilización hispana, hasta ahora superior a otras consultas, viene avalada también por la convicción de un 78% de que esta elección presidencial «es más importante que las anteriores».

Aumento de participación

Sin embargo, está por ver el peso en términos relativos que supondrá en el conjunto del electorado, una de las claves del resultado final. Una proyección realizada por la organización Latino Decisions apunta que el número total de votantes hispanos puede sumar entre 13,1 y 14,7 millones, frente a los 11,2 millones que votaron en 2012. El aumento de la participación se da por seguro. Sin embargo, la extraordinaria presencia en las urnas que también empieza a registrar en el voto anticipado el tradicional votante blanco, en buena medida seguidor de Trump, preocupa al equipo de Clinton y a Obama. El sondeo del Post sugiere que incluso podría darse la circunstancia de que el porcentaje de votantes hispanos en el conjunto del electorado se reduzca en lugar de aumentar.

El histórico discurso de Kaine en Arizona, que fue interrumpido en numerosas ocasiones por los seguidores demócratas al grito de “¡Sí se puede, sí se puede!”, puede suponer un revulsivo para Hillary Clinton en el estado con mayor porcentaje de hispanos de todo el país. El fuerte aumento de la población latina estos cuatro años, junto con el distanciamiento del magnate que ha marcado el senador republicano John McCain, con su escaño en liza, ha llevado al equipo de la ex secretaria de Estado a apostar por un estado de voto tradicional republicano. La previsión es que participe esta vez un 25% más de hispanos que en la elección de 2012, Aunque las encuestas sitúan a Donald Trump ligeramente por encima, Clinton se ha lanzado a hacer historia y convertir Arizona en un blue state (estado azul, el color demócrata). El día previo a la visita de Kaine, en Tempe, la candidata recordó a la concurrencia todas las ofensas de su rival republicano a los latinos. Aunque algunos expertos han criticado que Clinton no se centre más en conservar los estados tradicionalmente demócratas, algunos de ellos en peligro, según los sondeos.

El apoyo cubano a Trump

El early voting (voto anticipado) también confirma el fuerte empuje latino en las urnas en Florida, donde ayer ya habían votado de forma anticipada tantos electores como en todo el periodo previo al Election Day en 2012. Se calcula que el número de hispanos en las urnas puede duplicarse con respecto a la anterior elección. En votantes registrados, ya se había producido un incremento del 13,9% de hace cuatro años al 15,7%. La lectura de lo que puede ocurrir en el estado soleado tiene que ver con la movilización del votante puertorriqueño, cuya población ha aumentado estos años notablemente debido a la crisis económica en la isla. Los analistas estiman que la mayoría votará a Clinton, pero también advierten que entre la comunidad cubana, la otra de mayor peso en Florida, será alto el apoyo a Trump.

Nevada y Colorado, los otros dos estados con peso hispano y donde también esta comunidad puede ser decisiva. En ambos el aumento de participación ronda el 25%. En Nevada, según un sondeo de Univisión, la movilización contra Trump puede ser la mayor de todas.

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