FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

La quita del Estado a la deuda regional divide a comunidades y expertos

Montoro no descarta condonaciones de pasivo, una opción que cuenta con detractores y defensores también dentro del grupo de expertos para la reforma territorial

MADRIDActualizado:

Las ideas comienzan a moverse de cara a la futura reforma del sistema de financiación autonómica. Una de las que levantan mayores diferencias, sobre todo al bajar a los detalles, es la posible condonación de deuda autonómica por parte del Estado a través de los mecanismos de financiación. Ante la crisis de las arcas públicas que estalló en lo peor de la recesión, el Gobierno puso en marcha en 2012 fondos de liquidez para asegurar la financiación de las comunidades autónomas y que prestaran sus servicios públicos, pese a tener los mercados cerrados o con intereses muy altos. Estos préstamos a bajo coste en un principio eran extraordinarios hasta que se acometiera la reforma de la financiación autonómica, pero como en 2014 no se abordó, se prolongaron y se han convertido en estructurales. Así, el Estado se ha convertido en el mayor acreedor de la deuda autonómica, al tener en sus manos el 50,72% del total de pasivo regional emitido, según los últimos datos de septiembre del Banco de España.

Ahora que Gobierno y comunidades han abierto el melón de la financiación, la opción de estudiar condonaciones parciales de deuda por parte del Estado para compensar a las comunidades infrafinanciadas ha salido a colación en las reuniones del grupo de expertos de la reforma de la financiación regional, apuntan fuentes conocedoras del proceso a ABC. Si bien no hay ninguna propuesta en firme y los expertos aún deben debatirlo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no descartó ayer estas quitas al ser preguntado por ello. «Estamos todavía escuchando a los expertos en financiación autonómica y a ese respecto, estaremos abiertos a todas las sugerencias», señaló en un foro organizado por El Mundo y Expansión.

Guiños parlamentarios

Las ideas también se mueven en sede parlamentaria. El Congreso aprobó la semana pasada con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos, una proposición no de ley para impulsar la financiación autonómica. Lo novedoso fue que el grupo popular aceptó una enmienda del PSOE que instaba a la comisión del grupo de expertos para la reforma de la financiación a calcular cómo había influido la infrafinanciación de ciertas regiones en su aumento de deuda y a compensarlas en ese caso.

«La LOFCA -Ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas- admite compensaciones en los casos en los que las comunidades enfrenten un nivel de gasto superior a sus ingresos o por crisis excepcionales», describe el diputado socialista Julián López, que se inclina por calcular cuánto endeudamiento de las regiones se debe a la falta de recursos para pagar los servicios públicos y se les compense.

Las comunidades autónomas están divididas ante el riesgo de desincentivar a las regiones cumplidoras. Si bien el grupo de expertos aún está en una fase preliminar, Galicia, que ha cumplido año tras año con los objetivos de déficit y se ha acogido a los fondos estatales de Facilidad Financiera para las regiones con las cuentas saneadas, rechaza condonación alguna. «Galicia tiene una postura que ya ha manifestado, y es que no está a favor de una condonación de deuda a las comunidades que acudieron al FLA», señalan fuentes de la Xunta, que recuerdan que la región ha sido la que menos ha elevado su deuda desde 2009.

Desde la Comunidad de Madrid apuntan que «sería injusto que se condonase la deuda de las Comunidades Autónomas que están en el FLA y que el resto de regiones que se financian en los mercados la mantuviesen». Pese a ello, tanto Madrid como Castilla y León no verían mal que se habilite algún tipo de mecanismo para que a medio o largo plazo se compense la deuda con parte de los ingresos que podría dar el nuevo y futuro sistema de financiación, siempre que se trate a todas las comunidades por igual.

Las diferencias salpican a todos los colores políticos Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares y Canarias sí defienden que el Gobierno condone parte del FLA -o en el caso de Canarias, de Facilidad Financiera- para que el Estado compense la parte de los servicios públicos que las autonomías han tenido que afrontar en crisis, en los casos de infrafinanciación.

Las comunidades que más recursos han recibido del Estado desde 2012 han sido Cataluña (66.551 millones en FLA, un 33% del PIB), Comunidad Valenciana (50.455 millones, un 50%) y Castilla-La Mancha (13.542 millones o un 37% del PIB) son las tres autonomías que más han recurrido a estos mecanismos de financiación. Ninguna de las tres ha cumplido sus objetivos de déficit desde 2012. Según las últimas balanzas fiscales publicadas por el Ministerio de Hacienda y elaboradas por el economista y miembro del grupo de expertos Ángel de la Fuente, las comunidades más perjudicadas por su financiación por habitante son Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, frente a País Vasco y Navarra, que no aportan a la solidaridad común pese a ser regiones ricas. Ello explica las diferencias políticas sobre la condonación de recursos, ya que cada región trata de obtener un nuevo sistema lo más favorable posible para sus intereses. Una posible quita enfrenta a regiones más y menos endeudadas.

Las diferencias también son la tónica en el grupo de expertos. Así lo recoge el ciclo de encuentros de S’Agaró, organizados por Fedea y la Fundación Olof Palme el pasado mayo en el que participaron siete de los 21 expertos que hay en el comité. Sobre la posibilidad de aprobar quitas hubo «un completo desacuerdo, con dos posturas claramente contrapuestas» entre la mitad de los asistentes y la otra mitad, apunta Fedea. El propio De la Fuente, ha afirmado en alguna ocasión que se opone a esta solución mientras otros expertos que ahora abordan la reforma sí la han apoyado.