La ministra de Empleo antes de su comparecencia en el Congreso
La ministra de Empleo antes de su comparecencia en el Congreso - EFE

Las pensiones suman un déficit de 18.800 millones pese al récord de ingresos

Los «números rojos» caen en relación al PIB gracias al fuerte crecimiento económico

MadridActualizado:

El sólido crecimiento económico y de empleo se dejó sentir el pasado año en los números de la Seguridad Social, que empiezan a enderezarse. Por primera vez desde el estallido de la crisis el déficit del sistema de pensiones redujo su peso en relación al PIB, aunque en términos absolutos volvió a batir un nuevo récord. El desfase entre ingresos y gastos se situó en el 1,61% del PIB, inferior al 1,7% del PIB en 2016, pero en términos cuantitativos los «números rojos» escalaron hasta 18.800 millones, 200 millones más que un año antes, según los datos que avanzó ayer la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en su comparencia ante la comisión del Pacto de Toledo.

No obstante, si se contabilizan los saldos positivos del Servicio Público de Empleo (SEPE) y del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) -junto al sistema de pensiones conforman toda la Seguridad Social- el agujero disminuye hasta los 16.800 millones de euros, el 1,43% del PIB frente al 1,62% del 2016 (17.757 millones de euros). Las cifras definitivas de estos déficit no llegarán hasta marzo, cuando se confirme, entre otras cosas, la cuantía oficial del PIB de 2017.

La escuálida subida del 0,25% en las pensiones, el alza de los ingresos por cotizaciones gracias a la creación de empleo y la aún débil mejora de los sueldos permitió la buena marcha de las grandes cifras del sistema. «Los ingresos por cuotas en 2017 serán los más elevados de la historia cuando se publiquen los datos de Contabilidad Nacional», dijo la titular de Empleo tras destacar que la recaudación por afiliaciones habría superado los 109.000 millones, la cifra más alta nunca alcanzada a pesar de que falta algo más de un millón de afiliados para recuperar los niveles previos a la crisis.

Dijo Báñez que los ingresos por cotizaciones crecieron en 2017 un 5,3% frente al 3% en el que aumentó el gasto en prestaciones, lo que ocurre por primera vez desde 2008. Pese ello el déficit no pudo reducirse en términos nominales. Una mejoría que los responsables de la Seguridad Social esperan para este ejercicio, cuando se espera que el déficit ronde los 17.800 millones, unos 1.000 millones menos que en 2017. La previsión del Ministerio es que en 2018 el agujero ronde el 1,47% del PIB. «Por fin se empieza a revertir el deterioro de la senda creciente del déficit», dijo Báñez.

Fátima Báñez destacó también durante su comparencia que el incremento de los ingresos por cuotas no solo responde a la creación de empleo, sino también a la mejora de la calidad del trabajo. Adelantó que la recaudación del régimen general, el más potente del sistema, creció un 6,2% en 2017, mientras que la afiliación lo hizo en un 4,2%. «Esos dos puntos de diferencia se explican por el aumento de la base media de cotización», subrayó. Una alza recaudatoria que permite que el 94% de las pensiones se paguen ya con ingresos, una cobertura 1,5 puntos superior a la de 2016.

Para la ministra, a esta situación se ha llegado «pagando más y manteniendo el poder adquisitivo de los pensionistas». Defendió que no ha habido deterioro del poder de compra de los más de 8,5 millones de beneficiarios durante la crisis. Según sus cálculos, para los que utiliza la evolución acumulada de la inflación, los pensionistas han ganado un 0,03% de poder adquisitivo entre 2007 y 2017. Si bien dijo que desde el inicio de la aplicación del Índice de Revalorización, que limita el aumento de las pensiones al 0,25% mientras el sistema esté en déficit, entre 2014 y 2017 los pensionistas han perdido una décima de poder adquisitivo.

La titular de Empleo aprovechó su comparecencia ante el Pacto de Toledo para defender la solvencia del actual sistema de reparto y para reafirmar sus sólidos pilares. Aprovechó para recordar a sus señorías que aún tienen pendiente sus recomendaciones de reforma para el sistema. «Nadie entendería que no fueran capaces de avanzar medidas de futuro», señaló tras solicitar el «compromiso» de la comisión. Como ya informó ABC, tras más de un año de trabajos los grupos aún no hay ni un solo consenso que permita liberar de gastos al sistema. Enfrascados en peleas de partido, los políticos no están siendo capaces de pisar el acelerador y acordar medidas para paliar el abultado desfase entre ingresos y gastos.

Por último anunció que Empleo comenzará a enviar este año informes de vida laboral a las empresas, con sus aportaciones en cotizaciones, con el objetivo de llegar a las 900.000 compañías a lo largo de este ejercicio. Estos informes, que comenzarán a enviarse a empresas de más de 10 trabajadores, detallarán lo que cada una aporta en ingresos, como un nuevo paso para la transparencia del sistema. Afirmó también que este mes se han enviado los primeros SMS a los pensionistas para avisar del abono de su pensión en su cuenta bancaria.

Poder adquisitivo

La oposición al completo reclamó ayer a la ministra de Empleo que ponga freno a la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones. De hecho, todos los partidos están negociando incluir la revalorización de las pensiones con el IPC entre las recomendaciones que deberán presentar al Gobierno este año.