FERNANDO GÓMEZ

¿Cómo evitar los descubiertos bancarios en verano?

El uso de las tarjetas de crédito en julio y agosto aumenta un 8% tanto en pagos directos como retirada de efectivo

MadridActualizado:

En verano los españoles no tienen tanto cuidado con sus gastos o dejan de lado la contabilidad ordenada del hogar. De hecho, uno de cada cinco españoles sufrió un descubierto bancario durante los meses de verano del año pasado. Los números rojos en las cuentas bancarias son penalizados en prácticamente todas las entidades. El coste puede rondar los 15 euros y llegar a superar los 50 euros, dependiendo de la cantidad del descubierto y el tiempo en cifras rojas.

Así lo confirma el análisis realizado por Fintonic, que desvela que en verano la retirada de efectivo en cajeros automáticos crece en torno a un 11% con respecto al resto del año, con una media de 725 euros mensuales en julio y agosto. En este sentido, las comisiones bancarias por la retirada de dinero también aumentan durante estos meses, un 20% respecto a la media mensual del resto del año.

“Este tipo de situaciones son más comunes en la época estival porque aumentan los gastos hasta un 5,8%, bajamos la guardia y estamos menos pendientes de controlar los movimientos bancarios. Y eso se traduce, en ocasiones, en que se dispare la disposición en efectivo, nos cuelen recibos duplicados, o que nos carguen comisiones sin que nos demos cuenta”, asegura Lupina Iturriaga, fundadora y directora general de Fintonic.

Utilizamos más la tarjeta, tanto para la retirada de efectivo como para pagar, y su uso se incrementa una media de un 8% durante los meses de verano. Del mismo modo, el importe de los pagos que realizamos con tarjeta aumentan un 5,8% respecto al resto del año, y, como consecuencia, los recibos duplicados y cobros erróneos también hacen su particular “agosto”, afectando a uno de cada dos ciudadanos en esta temporada.

“Mantener el control de nuestras cuentas es posible incluso en verano”, asegura Lupina Iturriaga. “Tan sólo hay que seguir unas sencillas pautas como establecer un presupuesto semanal, poner un límite en el uso de las tarjetas de crédito, controlar la retirada de efectivo en cajero y activar alertas que nos avisen de cualquier movimiento inesperado en nuestra cuenta bancaria: recibos duplicados, cargos por importes muy altos, domiciliaciones, etc.”