El ministro Nadal, segundo por la izquierda, con Juan Vicente Herrera, Javier Fernández e Ignacio Nadal
El ministro Nadal, segundo por la izquierda, con Juan Vicente Herrera, Javier Fernández e Ignacio Nadal - EFE

La CNMC critica con dureza el decreto de Nadal para evitar el cierre de centrales de carbón

«Ni la ley española ni la normativa europea contemplan tales exigencias, que introducen excesiva discrecionalidad e inseguridad jurídica»

MadridActualizado:

La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha aprobado su informe sobre el proyecto de real decreto del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital sobre el cierre de centrales de producción de energía que supone un duro varapalo para el ministro Álvaro Nadal y agrava aún más las diferencias que existen entre aquel organismo y este ministerio.

Hay que recordar que la chispa que encendió esta polémica fue la petición de Iberdrola para cerrar sus dos últimas centrales de carbón en España (en Lada y en Velilla), solicitud que fue rechazada de palabra y criticada por el ministro Nadal.

A través de este proyecto normativo, el ministerio introduce nuevos criterios y un procedimiento de subasta para evitar el cierre definitivo de centrales de generación eléctrica (ciclos combinados, centrales de carbón, nucleares, etc..). La CNMC subraya que la ley del sector eléctrico establece que las empresas eléctricas tienen que pedir autorización al Ministerio si quieren cerrar una central, «condicionado a que no ponga en peligro la seguridad del suministro eléctrico en España». Sin embargo, el real decreto añade criterios adicionales al de seguridad del suministro, como son que no afecte negativamente a los precios, a la competencia, al suministro de materias primas o a los objetivos de planificación.

Además, plantea que en el caso de que se deniegue la autorización al propietario de la central, éste podrá transferir la central a terceros o adherirse a un procedimiento de subasta reglado. Esta solución en última instancia podría llevar a que, si no hay interesados en la subasta, se adjudique a un tercero a cambio de una compensación.

En su informe, la CNMC considera que los nuevos criterios que plantea el Ministerio de Energía en su proyecto de real decreto «no están suficientemente desarrollados ni previstos en la normativa vigente. Además, le confieren un excesivo margen de discrecionalidad y estima que crean inseguridad jurídica para las nuevas inversiones, pudiendo resultar contraproducentes para la competencia en el sector eléctrico».

Por si todo ello fuera poco, Competencia recuerda que «no están incluidos en la ley del sector eléctrico y podrían ir en contra de la normativa europea.

En cuanto al mecanismo de subasta que propone el real decreto, la CNMC considera que «es muy complejo». Además, la CNMC observa que la compensación a un tercero por mantener una central si la subasta queda desierta «sería una ayuda de Estado conforme a la normativa de la Unión Europea, lo cual aconseja que se notifique previamente la propuesta a la Comisión Europea».

Sobrecapacidad del sistema

La CNMC recuerda que el sistema eléctrico español no presenta problemas de seguridad de suministro en el medio y largo plazo sino todo lo contario. En el peor escenario (punta de demanda de 46.000 MW y baja generación), «se podría prescindir sin riesgo de una parte significativa del parque de carbón existente».

En este sentido, considera que el exceso de capacidad «debería analizarse sin precipitación y teniendo en cuenta que los consumidores españoles, desde la liberación del sector eléctrico, han sufragado importantes pagos por la disponibilidad de centrales y otros conceptos».

La CNMC concluye que para evaluar el impacto del cierre de centrales en el sistema eléctrico es necesario revisar el marco normativo de forma global: metodología de seguridad de suministro, hibernación de centrales, mecanismo de pagos por capacidad, y el procedimiento de autorización de nuevas instalaciones.

En este sentido, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, dijo ayer en el foro de Davos que «el Gobierno no me deja cerrar esas plantas, pero espero que lo haga».