Phil Wagstaff, de Janus Henderson Investors, en la Bolsa de Madrid
Phil Wagstaff, de Janus Henderson Investors, en la Bolsa de Madrid - ISABEL PERMUY
Phil Wagstaff Responsable global de Distribución de Janus Henderson Investors

«El cliente tiene cada vez más poder para negociar las condiciones»

Para cuidar su cartera de inversiones, hace falta una mezcla de Bolsa, deuda y activos alternativos, afirma este experto

MadridActualizado:

En tiempos en los que el apetito del inversor por estrategias que meramente buscan replicar el índice crece día a día, la fusión de Janus Henderson es una doble apuesta por la gestión activa, por fondos que aspiran a superar las rentabilidades del mercado. «Somos fieles convencidos de que podemos aportar valor al inversor», defiende Phil Wagstaff, responsable global de distribución de Janus Henderson Investors.

-Janus Henderson fue la primera de entre los gigantes de la gestión de activos en anunciar su fusión. ¿Cómo surgió la idea? ¿En qué punto ambos jugadores se dan cuenta de la necesidad de encontrar a un compañero de equipo?

-Hace unos cuatro años decidimos que queríamos crecer inorgánicamente con pequeñas adquisiciones. Pero también vimos la necesidad de fortalecer nuestro negocio. Eso significaba no solo mejorar el rendimiento de nuestros fondos, también mejorando el servicio para nuestros clientes y la rentabilidad para nuestros accionistas. Y decidimos que cuando lo lográramos saldríamos a buscar un acuerdo «transformativo», una adquisición. Al igual que cuando se sale a una cita, conoces a gente que te gusta y otra que no. El punto de partida de cualquier fusión de este nivel es la similitud en valores corporativos. Uno de los pilares de Henderson es poner al cliente en el centro de todo. Con eso en mente rebajamos la lista de candidatos a unos pocos. Tras varias rondas de conversaciones nos topamos con Janus, que también estaba buscando ese «proceso transformativo». Pronto nos dimos cuenta de que no estábamos hablando de una adquisición, sino de una fusión de iguales. Y así ha sido el desenlace.

-¿Por qué se está produciendo esta ronda de consolidación entre grandes miembros de la industria de la gestión de patrimonios?

-Sí, desde que nosotros anunciamos la fusión entre Janus Capital y Henderson Global Investors dos grupos más han llevado a cabo operaciones corporativas de un calado significativo: Aberdeen y Standard Life y Amundi y Pioneer. Y esto es solo el comienzo. Primero, porque los márgenes están bajo presión. Los clientes están creciendo y teniendo cada vez más poder para negociar mejores condiciones para sus inversores. Además, en un mundo de bajo interés y crecimiento, las comisiones son un factor importante de la ecuación. Por lo tanto, si los ingresos caen, hay que mejorar la capacidad de escala. Y es que a esto se le suma la presión del auge de la inversión pasiva. Y la forma más rápida de conseguir esa economía de escala es mediante la fusión o adquisición. Tanto porque permite ahorrar con las sinergias en costes fijos y la racionalización de la oferta de producto como por el potencial de crecimiento que abre.

-¿A qué responde este auge de la inversión pasiva, la que solo busca replicar un índice de referencia?

-Primero, el rendimiento. En un mundo en el que la gestión pasiva ha batido a la mayoría de la gestión activa, especialmente en EE.UU., estamos viendo ese cambio de interés en los inversores. Y lo segundo, que en un mundo de bajos tipos de interés, el precio lo es todo. Si el fondo renta un 8% anual y la comisión es del 0,75%, vale. Si la rentabilidad es del 4% anual y la comisión del 0,75%, se está sacando demasiado de la hucha y, por lo tanto, devaluando el valor, especialmente si hay productos en la competencia que rentan igual de bien y son más baratos.

-Con esa presión a la baja en comisiones, ¿qué implicaciones tiene para las estrategias de renta fija, que ya solo pueden ofrecer rentabilidades bajas?

-Es algo en lo que tenemos mucho cuidado, siempre intentamos ofrecer valor por su dinero. No es justo cobrar tanto a los clientes por un producto que no puede aportar un valor adecuado. Estamos viendo cómo los costes de fondos de renta fija están cayendo. Y esto abre otro punto clave, porque los grandes clientes están tendiendo a agrupar su inversión en menos manos, pero a cambio exigen comisiones más bajas. Será un escenario en el que el ganador se lleva todo el pastel.

-¿Qué alternativas estáis dando a vuestros clientes más conservadores, aquellos que se están quedando sin sus opciones tradicionales?

-Es un fenómeno global en el que los clientes están ajustando su mentalidad para menores retornos, pero a la vez quieren gestionar el riesgo que asumen. La gente se está poniendo nerviosa tras un rally de ocho años en la Bolsa y de 25 a 30 en los bonos. Temen que estén llegando a su fin y están buscando protección. Yo soy un gran ejemplo, tengo 53 años, los mercados me ponen nervioso, en general, y quiero protección. Y no creo que la renta fija sea ya necesariamente donde encontrarla. Hace falta una mezcla de renta variable, renta fija y estrategias alternativas.