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La Liga blinda a sus estrellas frente a la Premier

Los grandes clubes aseguran su poderío para cinco años. «Si no ingresamos más, en 2021 se marcharán», alerta Tebas

Modric, Bale y Ronaldo, tres de los renovados por el Real Madrid
Modric, Bale y Ronaldo, tres de los renovados por el Real Madrid - ÓSCAR DEL POZO

«Si en 2021 no pasamos de seis a nueve millones de abonados a la televisión de pago, nuestras mejores estrellas se marcharán a la Premier».La frase, pronunciada ayer mismo por Javier Tebas, puede sonar a uno de esos órdagos que habitualmente suelta el presidente de la Liga. Pero la fecha elegida no es caprichosa. En 2021 vencen los contratos de las principales estrellas de nuestro campeonato. El Real Madrid, el Barcelona y el Atlético se han apresurado a blindarlos con cláusulas y salarios que ahuyenten a los magnates y jeques del Chelsea, el City o el PSG. Con las renovaciones de los últimos meses, la Liga se asegura que la mayor parte de los pretendientes al Balón de Oro como Cristiano, Bale, Griezmann o Neymar sigan jugando en España, y que jóvenes valores como Carrasco, codiciados en toda Europa, no escuchen ofertas. En estos días, el Barça está cerrando la renovación de Luis Suárez, y solo faltaría Messi para poner la guinda al blindaje de la Liga.

Mientras el torneo español intenta poco a poco fraguarse una imagen de marca por todo el mundo, necesita de grandes futbolistas, con contratos millonarios, que mantengan el interés. Algo que no le sucede a la Premier, cuyos equipos no colocaron a ninguno de sus jugadores entre los tres finalistas al Balón de Oro del año pasado, ni tan siquiera en el once ideal que entonces elegía la FIFA. La Premier se vende por sí sola, porque lleva muchos años trabajando su imagen de marca y porque su penetración histórica en mercados estratégicos como el asiático es infinitamente superior a la de la Liga española. Pero eso no significa que no quieran contar con los mejores jugadores del mundo, y pueden tenerlos gracias a la presencia de jeques y magnates rustos y, sobre todo, a su mayor volumen de ingresos por derechos audiovisuales. El club que menos cobra en la competición inglesa, el farolillo rojo de la Premier, se lleva cada año 75 millones de euros, apenas 25 menos que el Atlético, tercero en discordia.

Verano revuelto

La entidad rojiblanca, una de las principales beneficiadas del nuevo del real decreto ley aprobado el año pasado, ha podido hacer frente con sus 100 millones de euros anuales a las amenazas que venían desde la Premier, pero también desde el París Saint-Germain.Su propietario, el jeque Nasser Al-Khelaifi, pujó fuerte en junio por el estandarte rojiblanco, Antoine Griezmann: «Sé que estaban muy interesados, es un gran club que aspira a ser cada vez más grande, pero le dije a mi agente que no quería saber nada», confirmó semanas después el propio jugador sobre las ofertas recibidas. Al no lograr su objetivo, aseguran que el jeque está empeñado ahora en la otra gran joya de la plantilla del Manzanares, Yannick Carrasco, al que el club ha subido la cláusula hasta los 100 millones de euros. Ni por esas. Al-Khelaifi estaría dispuesto a abonar tan estratosférica cláusula, tales son las expectativas puestas en la evolución del jugador belga, que sin embargo sabe que en el Atlético tiene altas posibilidades de alcanzar finales, como ha ocurrido en dos de las tres últimas temporadas.

Ese poderío deportivo, la vitola de jugar en un equipo campeón, el más laureado de la historia, es la gran baza del Real Madrid. Por ejemplo, Cristiano Ronaldo podría haber emigrado este verano a Manchester con su compatriota Jose Mourinho, pero sabe que fuera del Real Madrid su imagen podría devaluarse. Así que ha firmado una renovación sin aumento de sueldo hasta que tenga 36 años.

Cristiano remata la «operación renove» de Florentino Pérez que había comenzado con los blindajes de Kroos y Modric. Guardiola se quiso llevar a ambos este verano al Manchester City, lo que obligó a la entidad de Concha Espina a moverse con rapidez para atar a los dos principales hombres de su línea medular. Caso aparte es el de Gareth Bale. No había semana en que no llegaran ofertas reales por el galés, pretendido por todos los grandes clubes ingleses. Su representante aseguró: «Nunca escuchamos ofertas», prueba evidente de que las hubo. Y muchas.

Bale ha competido en número de «novias» futbolísticas con Neymar, que podría haber firmado por el club del mundo que hubiera querido, incluido el Real Madrid, con unos emolumentos en muchos casos muy superiores a los que cobrará en el Barça. Pero al final el brasileño se ha comprometido también hasta 2021, la fecha límite que pone Tebas para intentar equiparar a la Liga con la Premier.

De momento, los ingleses tienen la sartén por el mango:con los 3.577 millones que reciben de las televisiones tienen para pagar sus plantillas y aún les sobra dinero. Es más del doble de lo que está percibiendo la Liga por los derechos audiovisuales. El otro gran problema es la desigualdad: entre el Madrid, el Barça y el Atlético concentran el 79 por ciento de los ingresos comerciales. Por eso, otros aspirantes como el Sevilla, el Villarreal, el Valencia o el Athletic no tienen la misma capacidad para retener a sus estrellas. Solo los ricos pueden plantar cara a la Premier.

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