Cuero, en un momento del partido ante La Hoya Lorca, único equipo al que ha marcado este curso.
Cuero, en un momento del partido ante La Hoya Lorca, único equipo al que ha marcado este curso.

Cádiz CF

Wilson Cuero entendería su salida, pero no tira la toalla

"Confío en que podré darle una vuelta a la situación y trabajo para ello", dice el ariete del Cádiz CF

Por  10:40 h.

Su cara en Carranza lo dice todo. Su voz al teléfono, también. No lo está pasando bien. Nada bien. Llegó el pasado verano ilusionado, motivado y con el deseo de seguir creciendo como futbolista en el Cádiz CF y, de paso, disfrutar un año de amarillo tras su aceptable temporada en el Granada B, donde marcó doce goles. Pero no le sale una a Wilson Cuero. Ninguna.

Bueno, solo una. Un gol en el Artés Carrasco ante La Hoya Lorca sirvió al Cádiz CF para empatar el partido en tierras murcianas. Pero ni tan siquiera aquel día pudo regresar feliz del todo. Sabía que había perdonado en exceso y que de haber tenido más puntería ese día, el Cádiz CF debería tener ahora mismo dos puntos más. Fue de los tres jugadores que hablaron ese día y fue el primero en pedir disculpas al equipo por las ocasiones desperdiciadas.

Las cosas, desde entonces, no solo no han mejorado para Wilson Cuero, todo lo contrario. Sus errores de cara a gol, su falta de calidad y sus continuos fallos técnico-tácticos han terminado por desquiciar a la afición del Cádiz CF, que no duda en colocarlo en primera línea de salida en el próximo mercado invernal. Y él, agacha la cabeza y lo entiende. No le queda otra.

Wilson Cuero pasará la Navidad con amigos entre Málaga y Granada. Y con la mirada puesta en El Rosal, donde regresará el lunes 28 de diciembre para conseguir lo que tiene casi perdido ya. El jugador colombiano reconoce que no está bien y que la situación no es fácil. “La verdad es que sí, lo estoy pasando mal porque está siendo un año difícil y nada está saliendo como yo pensaba. Venía con la ilusión clara de marcar goles y no me están saliendo. Es lógico el cabreo de la gente, la entiendo. No estoy aportando lo que debo”, comienza hablando sin ningún tipo de excusa.

Sabe que el único remedio para revertir la situación lo tiene él. “Si uno no confía en sí mismo, mal iría”, comenta poco antes de admitir que lo primero que tiene que hacer es coger fuerzas y ánimos. “Sé que estoy muy mal y saberlo me afecta muchísimo. Pero no tengo otra que tener la esperanza de darle la vuelta a la situación”, repite.

Se sorprendió al ser cambiado en el 44′

Pese a su juventud, tiene 24 años, sabe cómo funciona esto del fútbol, un deporte que comenzó a practicar por derecho a los catorce. Por eso mismo, considera lógico que el Cádiz CF, club al que ha llegado cedido por el Granada, le dé la baja este mercado invernal. “Yo sé que cualquier decisión que se pueda tomar conmigo es entendible. El equipo necesita de mis goles y solo he hecho uno. Tengo papeletas de irme”, manifiesta con severa autocrítica y tristeza.

Asegura que se siente muy bien en el día a día con sus compañeros. “Trabajo duro y en los entrenamientos me lo paso bien aunque tendré que esforzarme más si cabe”.

Cuero suele ser utilizado por Claudio más como un recurso para los partidos fuera de Carranza. El ariete tiene claro el funcionamiento de su entrenador y, debido a ello, comprende qué papel le toca jugar a él dado sus virtudes y defectos. “En nuestro campo jugamos diferente a como lo hacemos fuera, donde se tiene que correr y luchar más y en ese aspecto, el míster prefiere ponerme a veces. En Carranza, en cambio, quizás me utiliza menos porque tenemos un fútbol más de toque, más de control”.

Precisamente, su entrenador lo puso de inicio el pasado sábado en Murcia aunque lo cambió por Güiza en un minuto, cuanto menos, polémico, el 44′, a uno del descanso. Un momento incómodo tanto para el que sale como para el que entra. En este sentido, Cuero no profundiza apenas y entiende que “el entrenador cambie cuando estime oportuno”. Y no, no se molestó en absoluto ni pidió explicaciones al entrenador, que tampoco se las dio. “No he hablado con él (Claudio), ni tampoco suele dar explicaciones a los jugadores ni tenga por qué darlas. Entiendo que hay situaciones que se dan y que, con el lío que nos estaba haciendo el rival, tratase de cambiar algo para mejorar al equipo cuanto antes. Es verdad que ya no me esperaba el cambio, pero supongo que no me estaría viendo bien y buscaba lo mejor para el equipo en ese preciso momento”.

Bajo la condición de “trabajar duro y hacer lo que me pida el míster”, Cuero da con la clave para intentar convencer a Claudio de que debe seguir. “En el día a día estoy tranquilo, entreno bien, pero en los partidos tengo que vencer a la ansiedad porque me está pasando factura. Es duro ser delantero y saber que solo llevas un gol”, culmina Wilson Cuero, el jugador que, junto a Tomás, tiene más complicado seguir vistiendo de amarillo en la cercana segunda vuelta.