Servando y Germán, de pequeños con el padre y en el último enfrentamiento.
Servando y Germán, de pequeños con el padre y en el último enfrentamiento.

CÁDIZ CF

Servando y Germán, una pelea de hermanos

El Tenerife-Cádiz enfrenta a dos hermanos con vidas paralelas y una historia de orgullo y superación

Por  18:00 h.

San Servando y San Germán, patronos de Cádiz. Y hermanos. Inspiración de los progenitores de dos pequeños cañaíllas, separados de la Tacita por un trozo de mar y unidos por esa lengua de tierra que hermana a Cádiz con el resto de la humanidad. Dos isleños apasionados por el fútbol que este domingo dirimirán un dulce duelo fraternal, una batalla de sangre con victoria asegurada para la familia Sánchez Barahona.

Servando defiende los colores amarillos del equipo de su tierra; Germán crece a pasos tan gigantes que se ha hecho fuerte en el mítico Tenerife. Chocan, y saltarán astillas si coinciden sobre el verde, si los técnicos desean unirlos en un escenario tan pequeño donde sólo puede quedar uno. Los dos se batieron el cobre en la Copa y el menor, el de las Islas, tiene más posibilidades de ser de la partida sin descartar la coincidencia.

Les separan dos años y medio de existencia. El del Cádiz suma 32 y el menor está a las puertas de los 30. De ahí que Germán haya seguido los pasos del mayor, su consejero, esa espalda en la que apoyarse y la respuesta a sus dudas. El pequeño es más alto y corpulento, el cadista más rápido y experimentado, muy parecidos físicamente y con una personalidad similar.

Tranquilos, hogareños, familiares, con un sentido del humor propio de la tierra, humildes y lejanos a la ostentación, poco proclives a llamar la atención. Muy queridos en La Isla, algo más extrovertido Servando, al menos en el Cádiz CF, donde Germán se mostró más tímido también por su juventud. Curioso que hayan extrapolado al terreno de juego esas coincidencias.

Calcan su posición y hasta su trayectoria sobre el verde. Han retrasado su zona de influencia desde la medular al centro de la defensa, aunque con características diferentes. También han tardado en explotar, recogiendo, ya cerca de la treintena, los frutos de una vida entregada al fútbol. Uno con la provincia como punto de partida y el otro como final de camino.

Su último enfrentamiento se remonta a la temporada 2012-13, cuando Servando le ganaba la partida en las filas del líder Jaén al centrocampista del San Fernando, revelación de aquel año. Pero pocos saben que una tarde jugaron juntos, en el mismo equipo. El San Germán. 15 minutos en los que los dos hermanos compartían la experiencia de apoyarse hombro con hombro, trasladando la vida al terreno de juego.

Sus padres ya han tomado el vuelo rumbo a Tenerife, el pasado miércoles embarcaban. No se lo pueden perder. Es el orgullo maximo para aquellos que apostaron por ese futuro para sus dos hijos. Los que afilaron sus herramientas para que los niños lucharán por su destino. Hasta el corazón está unido. Que no se lesione ninguno, y que gane quien lo merezca. Como siempre ha sido.

Servando: “La sangre la dejaré a un lado 90 minutos; y luego volveremos a ser hermanos”

Servando Sánchez Barahona (San Fernando, 02/06/1984) es el hermano mayor y quien ha cumplido su sueño de terminar jugando en el Cádiz CF, donde empezó Germán. Tras pasar por San Germán, Sporting Bahía y Pastora, dio el salto al Atlético de Madrid para formarse durante un año en la cantera rojiblanca. Al acabar la campaña optaba por jugar en Segunda B y dejar las secciones inferiores del club del Manzanares, y se ha recorrido España entera (Zafra, Oviedo, San Roque de Lepe, Jerez, Roquetas y Jaén) hasta acabar en su hogar.

Se muestra precavido a la hora de hablar de su hermano, al que trata de igual a igual, sin que pese la diferencia de edad. “Por cuestión generacional me ha preguntado y me sigue preguntando cosas, que le dé algunos consejos“. Sin embargo, sorprendía hace dos años y medio en su presentación al asegurar que Germán era mejor que él. “Él es más pausado y tiene más calidad, y yo soy más activo y expeditivo. También es más grande y domina el juego aéreo y yo por corpulencia soy algo más rápido. Somos diferentes, si bien nos gusta el fútbol vistoso y sacar el balón jugado”.

Su trayectoria es diferente. “Casi siempre se ha movido por Cádiz mientras que yo me fui muy joven a Madrid y desde entonces no he parado de viajar”. Ambos retrasaron su posición del mediocentro al eje de la zaga “y hemos llegado una ‘mijilla’ tarde, sí que es verdad. También es muy difícil que salgan futbolistas de aquí por la situación geográfica: no hay buenas comunicaciones y al final destacas si metes goles, pero el resto de jugadores lo tienen más complicado”.

No se pierde un encuentro del Tenerife siempre que no coincida con el trabajo. “Me gusta el estilo de jugar del equipo chicharrero. Y Germán está fuerte. No empezó bien por una lesión, pero ya ha superado el año de adaptación y está creciendo muchísimo”.

Su padre, “muy futbolero”, es el ‘culpable’ de que los dos hermanos compartan pasión y profesión. “Siempre ha estado con nosotros, como el resto de hermanos apoyando, y ya han volado a Tenerife para ver el encuentro. Van con los dos y lo único que piden es que no haya lesionados. El resultado forma parte del juego”. Confiesa que “para ellos es un orgullo ver jugar a sus hijos en Segunda, es lo máximo que podemos aspirar. Para mi padre es un sueño“.

Todas estas palabras tan bonitas se esfuman en el instante en que el colegiado señala el inicio del encuentro. “Una vez que empieza el partido, Germán será mi rival durante 90 minutos. La sangre la dejaré a un lado. Y luego, volveremos a ser hermanos”.

Germán: «Ya me ganó una vez, el domingo se la quiero devolver»

En Tenerife aguarda Germán Sánchez Barahona (San Fernando, 31/10/1986), el menor de la familia cumple su segunda temporada en Tenerife y por ende en la categoría de plata. Una gran campaña en el Olot de Segunda B le permitió el salto a un club de la exigencia del tinerfeño donde el año pasado se convirtió casi en un fijo jugando 27 partidos.

Todo ello tras criarse entre la cantera del Bazán y el San Fernando hasta llegar al Cádiz B donde jugó dos campañas para regresar al primer equipo isleño. Como centrocampista, ahora central, rozó una fase de ascenso a Segunda División con el cuadro cañaílla en una campaña en la que se enfrentó por última y primera vez con su hermano Servando. “Aquel partido se lo llevó él con el Jaén pero el domingo espero llevarmelo yo, se la quiero devolver”, afirma entre risas.

Germán no oculta que el choque de este domingo en el Heliodoro será “muy especial aunque yo solo pienso en ganar. Saludaré a mi hermano antes y después del partido pero dentro del campo no hay familia, solo rivales”. El menor de los Sánchez Barahona se reafirma recordando que “somos profesionales y cada uno tenemos que mirar por el club donde estamos”.

El central del Tenerife no oculta su pasión por Servando. “De joven me fijaba mucho en mi hermano. Cuando él iba a jugar yo también lo hacía. Aun así creo que somos diferentes en nuestro juego. Para mi siempre será un ejemplo tanto en el fútbol como en la vida”.

Curiosamente, tanto Germán como Servando son centrales, aunque éste último empezó mucho más arriba. “Él era delantero, después media punta y pasando de centrocampista hasta central ahora. Recuerdo que incluso en Oviedo marcó un gol”, explica.

Germán sigue al Cádiz, no puede ser menos, y se alegra si hay victoria amarilla. “Me alegro mucho por todo lo bueno que le pase a mi hermano. Su vida futbolística se ha basado en salir de Cádiz y que vuelva y consiga el ascenso fue importante. Él ahora está muy feliz”.

Las cosas de la vida, Germán tuvo que hacer las maletas para hacerse un hueco en el fútbol ya que en El Rosal no le dieron bola. “No me dieron continuidad. Las circunstancias de un futbolista es que hay mundo más allá de Cádiz”.

Respecto al choque de esta jornada, el zaguero del cuadro canario no cree que “sea una final pero los dos equipos necesitan los puntos. El Cádiz tiene un buen equipo y es muy peligroso a domicilio. Es un club con un entorno similar al de Tenerife, con aficiones calientes y que te exigen mucho”.

¿Volver al Cádiz? Germán no piensa en ello. “Ahora estoy centrado en el Tenerife, el futuro dirá”.