Rubén Cruz salta por el balón con un defensa del Valladolid.
Rubén Cruz salta por el balón con un defensa del Valladolid.

CÁDIZ CF

Manolo Gavín descubre a Rubén Cruz

«Es polivalente, y pese a la altura es veloz y maneja muy bien la pierna izquierda», apunta el director de la escuela de Utrera

Por  8:00 h.

Manolo Gavín, director de la Escuela de Fútbol de Utrera, conoce bien al nuevo fichaje del Cádiz CF. «Rubén Cruz fue de los pioneros» en esa academia, recuerda uno de sus maestros. «Se proclamó campeón de Escuelas de Fútbol a nivel de Andalucía en el año 1997 en Algeciras. El primer año se celebró la cita en Cazalla de la Sierra. En aquel equipo también estaba Carlos Valverde», rememora el técnico.

El gallego pudo ver con sus ojos la progresión de un chico que pronto engrosaba una de las canteras más importantes de Andalucía. «Dio el salto a las categorías inferiores del Betis. Con 18 años pasa a entrenar con el primer equipo, seguido muy de cerca por Lorenzo Serra Ferrer, entrenador en aquella época del Betis». Curiosamente, el ahora delantero «era el referente para el lateral izquierdo y el entrenador balear confiaba mucho en él, pero durante la pretemporada le diagnostican una úlcera en el calcáneo y no llega a debutar. A base de esfuerzo y dedicación se recupera de la dolorosa lesión y empieza un peregrinaje por Segunda B. Perdía un tren importante aunque no bajaba los brazos».

Del Betis B pasaba al «Melilla, Unión Estepona y Écija Balompié. Ahí coincide en el Grupo IV de Segunda B con el Albacete como adversario y se engancha al fútbol profesional gracias al salto al Carlos Belmonte. Con los manchegos juega en la categoría de plata dos temporadas. En la primera juega bastante y demuestra su valía. La temporada pasada tiene menos protagonismo, pero siempre cumple cuando el entrenador Luis César Sampedro apuesta por él».

Gavín define a Rubén Cruz como «un futbolista polivalente de banda izquierda. Tiene una buena tipología debido a su altura, maneja la pierna izquierda, es veloz y tiene proyección por la banda, aportando buenos centros. Además tiene capacidad y sacrificio defensivo. A todo ello se une un aspecto que ha mejorado en los últimos tres o cuatro años y que estaba en su debe: finaliza de cara a puerta. Es un carrilero de gran zancada».

Manolo Gavín también fue una de las personas que se cruzaron en el camino del cadista Álvaro García, natural de Utrera, y asegura que Rubén es del mismo perfil personal. «Si Álvaro García es un magnífico chaval, qué decir de Rubén Cruz. Al igual que su paisano, también es maduro y tiene la cabeza bien amueblada. La tiene ahora con 31 años, casado y con descendencia, pero también la tenía antes cuando era joven. Es un futbolista de club que no crea problemas en el vestuario, en el césped o con la directiva».

«Para él jugar en Cádiz será como jugar en casa, pues está cerca», confiesa el técnico gallego.

«Rubén lo dará todo desde el primer minuto. Si le respetan las lesiones, pues ser un buen complemento en este Cádiz CF. La apuesta es acertada al ser un futbolista con experiencia en la categoría, condiciones y buena actitud».