En el centro, Dani Güiza y Carlos Calvo, en el balcón de Ayuntamiento un día después del ascenso en Alicante.
En el centro, Dani Güiza y Carlos Calvo, en el balcón de Ayuntamiento un día después del ascenso en Alicante.

Cádiz CF

Los artífices del ascenso, un año después, en la cuerda floja

Carlos Calvo y Dani Güiza tienen contrato con el Cádiz CF pero el futuro de ambos no está claro

Por  8:00 h.

Dos fueron los goles que transportaron a Segunda División al Cádiz CF. Uno lo lanzó directamente. El otro lo mantuvo en la tranquilidad de un viaje que pudo complicarse en Alicante. Lo cierto es que a ambos goles se les puede denominar igualmente como el ‘gol del ascenso’ dependiendo de la persona que lo diga, de sus preferencias y de la importancia que cada uno le diera. El ascenso en Alicante se vivió de mil maneras distintas en cada corazón cadista, pero lo cierto es que si pudo vivirse fue gracias a dos hombres que el próximo 19 de julio tendrán que presentarse en las instalaciones deportivas del Rosal para ganarse un puesto en la plantilla de Álvaro Cervera.

Pero los héroes de entonces ya han perdido su capa y es complicado que la puedan recuperar. Sin embargo, con esta clase de jugadores nunca se sabe. Especialmente con uno que tiene la magia de su lado y que, quien sabe, sino hubiese sido por la lesión última quizás hubiera tenido su oportunidad en la prórroga del Heliodoro.

El caso es que Carlos Calvo, autor del gol de libre directo ante el Hércules en Carranza, y Dani Güiza, responsable del gol de la tranquilidad en el Rico Pérez de Alicante, están hoy en la cuerda floja de una entidad con la que tienen contrato hasta el mes de junio de 2018.

La situación de ambos futbolistas es parecida pero distinta. Parecida en cuanto a la fecha que expira su contrato, pero diferente en cuanto a las sensaciones que ambos despiertan en el club. Por un lado está la frialdad con la que salió Carlos Calvo en el pasado mercado de invierno. Se fue cedido al Badalona y después de su tira y afloja con Pina, que incluso le abrió la puerta del club en el mercado veraniego tras unas duras declaraciones en las que venía a decir que el jugador madrileño se había convertido en una carga para el Cádiz CF y que molestaba más que aportaba. Por otro lado está el caso de Güiza, un jugador que cuenta con el cariño de los directivos pero con la dura resistencia táctica del que decide quien juega o no. El jerezano ha renovado automáticamente un año más al haber conseguido la permanencia el equipo pero no es un secreto que apenas cuenta para Cervera.

Futuro incierto

A ambos les espera un futuro incierto, si bien todo indica que Carlos Calvo y el Cádiz CF harán por arreglar de una vez por todas una relación que a medida que se alarga en el tiempo se hace más tensa. Sin embargo, el madrileño se mostraba, hace poco menos de un mes, ambicioso en una entrevista con El Desmarque. “Lo normal es pensar que si sales en enero, no cuentes después. Pero el fútbol da muchas vueltas y yo intentaré llegar como un cohete a la pretemporada y ganarme un sitio. Tengo contrato y el Cádiz CF me lo ha respetado, así que no puedo decir nada malo”. Palabras que, de entrada, no parecen que vaya a facilitar su salida tal y como hizo el verano pasado cuando Cordero y Pina se lo pidieron para dejar una ficha libre. En lo que tiene razón el ex del Xerez y Huesca, entre otros, es que el fútbol da muchas vueltas. Tantas da que cualquiera pensaría que después de las duras declaraciones de Pina hacia el jugador, Cervera no le daría bola. Pues bien, el ‘catequista’, al margen de todo, lo perdonó y lo puso a jugar como titular tres partidos seguidos ante Girona, Tenerife y UCAM, en este último fue expulsado de manera absurda por doble amonestación con tan mala suerte que el equipo universitario empató un partido al final que iba perdiendo al descanso 2-0. No volvió a jugar más y en enero hizo las maletas para jugar en el Badalona, equipo con el que apenas ha jugado.

Mucho más distinto es la situación de Güiza. que jugó su último partido con el Cádiz CF el pasado 14 de mayo en Zaragoza después de estar sin jugar desde finales de enero. Aquella oportunidad se vio como el último guiño de Cervera hacia un jugador que prácticamente había descartado por no estar al cien por cien para lo que él pide en sus jugadores por la forma de jugar que imprime a sus equipos. No era un capricho ni nada parecido, simplemente para el entrenador Güiza no respondía a lo que él pedía. Pero la situación dio un vuelco en La Romareda, donde el jerezano salía desde el banquillo para tratar de empatar un encuentro que finalmente consiguió empatar Aitor desde fuera del área. Todo parecía encaminado a que Güiza fuese ese delantero reserva de los milagros para la recta final de Liga pero en el entrenamiento posterior al encuentro de Zaragoza se rompía el gemelo y se perdería lo poco e importante que quedaba de la temporada.

A Güiza se le espera el 13 de julio, jueves. Y se le espera con ganas. Está claro que de la noche a la mañana Cervera no va a cambiar radicalmente de pensamiento, pero quien sabe cómo evoluciona el mercado de fichajes y, quien sabe, lo que puede demostrarle el jerezano a un entrenador que en el último momento de la temporada se acordó de él para la reserva. Así pues, a Güiza se le dará la posibilidad de ganarse la confianza de un entrenador con el que apenas ha contado. Lo tiene muy complicado, pero peores cosas se han visto en este deporte. Y mucho más raras aún cuando entre medias hay un genio de la pelota.