Abdullah en la mediapunta será la apuesta de Cervera en las próximas semanas.
Abdullah en la mediapunta será la apuesta de Cervera en las próximas semanas.

CÁDIZ CF

La mediapunta y el octavo pasajero

Cervera tiene la primera posibilidad real esta jornada de alinear el triple pivote, con Abdullah en el puesto de enganche, para así dar con la tecla

Por  17:55 h.

Un hueco, un agujero, y un puzle sin completar por culpa de una pieza. Cervera no la encuentra, y lo reconoce. Quizás no ha dado con la persona idónea, tal vez exige demasiado en esa demarcación. Todo influirá, pero lo cierto es que la mediapunta sigue siendo la posición huérfana en el Cádiz CF.

El míster del conjunto gaditano no oculta lo que demanda en ese enganche, en el territorio del ’10’. Un tremendo despliegue físico en la presión que le obliga a realizar muchos kilómetros con intensidad, juego combinativo y apoyo en la salida de balón a los centrocampistas y llegada desde segunda línea. Necesita un atleta con talento y remate. Un perfil similar al de Matías Pavoni, y no todos los años se encuentra uno con un jugador así.

De ahí que ya hayan pasado siete futbolistas por ese mismo lugar desde que Cervera aterrizó en la Tacita, y sólo lleva 26 partidos oficiales. Con más pena que gloria, sin que ninguno se haya consagrado, tanto en Segunda como en Segunda B. Uno de los más utilizados en ambas categorías ha sido Abel Gómez, a quien desde el club se considera mediapunta pese a haber llegado como pivote de creación.

El sevillano ha disputado muchos minutos en esa posición pero no ha convencido a nadie. Es más, su actuación ante el UCAM Murcia en la última media hora sí convenció al entrenador pero para no volver a convocarlo. En la división de bronce, aparecían por esa zona Fran Machado y Lolo Plá, en diferentes partidos y cada uno con sus características. El ‘play off’ cadista resultó brillante y eso que todos coincidían en que parecía jugarse con uno menos. Los futbolistas se dedicaban especialmente a tareas defensivas, sin llegada a la portería contraria.

Por eso se subrayó en rojo esta demarcación, y Juan Carlos Cordero firmaba a dos futbolistas específicos con el fin de acabar con este problema, amén de contar con otros jugadores polivalentes (Aitor, Álvaro, Carlos Calvo, Güiza, el propio Ortuño…) que pueden jugar por dentro en caso de necesidad. Llegaba en primer lugar Rubén Cruz, la figura que mejor interpreta las órdenes de Cervera en ese puesto pero que no se encuentra en un buen momento de juego. No termina de adaptarse e incluso su rendimiento ha bajado, ha perdido chispa en detrimento del trabajo.

Su competencia es Gastón del Castillo, quien comienza a entrar en las convocatorias pero no tiene el ritmo, ni la forma física ni los conceptos del juego para dar el salto al once titular. En el último choque ante el Huesca Cervera lo colocó en banda derecha pero es mediapunta sin discusión. Todo lo contrario que Eddy Silvestre, experimento fallido en esa demarcación (como se demostró en Vallecas). El míster no quiere perderlo definitivamente, si bien ha reconocido que con el de Azerbaiyán en el campo cambia el dibujo y la idea. Al igual que utilizar a Santamaría, más delantero que mediapunta.

Abel, Machado, Lolo Plá, Rubén Cruz, Gastón del Castillo, Eddy Silvestre, Santamaría… ahora le abren hueco al octavo pasajero. Rafidine Abdullah es la nueva apuesta del entrenador para mejorar esa conexión entre la medular y la línea ofensiva. El preparador cadista trabaja para hacer realidad el triple pivote para mantener sobre el campo a Garrido y José Mari, dos futbolistas que interpretan sus órdenes a la perfección y se encuentran en un momento dulce, sin dejar fuera al futbolista con más calidad técnica de la plantilla.

Es una idea, una intención, que por primera vez podría plasmar este domingo frente al Alcorcón, aunque por costumbre tenga más posibilidades Rubén. No obstante, durante la semana probará esta opción, una alternativa muy interesante para afrontar los compromisos con los rivales más complicados de la categoría, ya que se aumenta la fortaleza defensiva.

Cervera deberá armarse de paciencia, pues no piensa caer en la improvisación sino que intenta pulir a Abdullah, joven aún, formado en otra liga y con muchos conceptos tácticos por asumir. El de Marsella dejó detalles en sus inicios y puede elevar su nivel con libertad para la creación. Además, José Mari tiene calidad y salida de balón para jugar más adelantado y Garrido aporta sus centímetros en el juego aéreo. Un triángulo que está a punto de trazar el maestro de Fernando Poo.