Claudio ha tenido que endurecer las multas a los más despistados.
Claudio ha tenido que endurecer las multas a los más despistados.

Cádiz CF

Claudio endurece las penas

El técnico, cansado de los cuatro últimos goles encajados a balón parado, vuelve a ponerse serio

Por  19:01 h.

Costó un ascenso. Ante el Oviedo. Saque de esquina, empanada de Tomás en el marcaje, gol y a la repesca ante el Hércules. Ante el Bilbao Athletic, más de lo mismo. Saque de esquina, pase atrás, zambombazo desde fuera del área, rechace en Aulestia y gol. El primero de los dos que cayeron en San Mamés.

Costó un ascenso y eso que Claudio Barragán hizo todo lo posible por atajar la sangría de goles que el Cádiz CF 14/15 encajó en la temporada regular.

Cansado de ver como a su equipo tan sólo le inquietaban en la Liga regular a balones parados, el de Manises fue donde más duele. De la misma manera, también tuvo las suyas con sus jugadores a cuenta de las jugadas de pizarra que no salían debido a la falta de concentración.

Ya en febrero de 2015, en plena segunda vuelta, Claudio hablaba de así respecto a las jugadas de estrategia que no salían. «Es verdad que no nos están saliendo bien, y puede que alguno hasta tenga una multa. Lo saben ellos. Cuando ponemos la pizarra, hay que ir con la máxima implicación. Tanto Alfredo como yo somos muy pesados en ese sentido. Quiero que lo hagan, y si no lo hacen tienen multa».

Pasaron las fechas y el equipo mejoró en esa faceta aunque siguió descuidándose en la labor defensiva, especialmente en los dolorosos ‘play off’ de ascenso que acabaron en lágrimas.

Ha pasado mucho tiempo ya de ello, pero los males siguen cercando a la portería de Alberto Cifuentes, que ha visto como por ejemplo en los últimos compromisos ligueros su defensa se ha dejado encajar varios goles nacidos a balón parado. Y Claudio ha dicho basta. Aunque en verdad, dijo basta hace ya tiempo.

Concretamente, en el mes de octubre pasado, justo después del gol de Azkorra a balón parado que le dio la victoria al Murcia en Carranza. Entonces habló tan claro como lo hizo la campaña anterior aunque esta vez para exigir mayor concentración e intensidad en la defensa de las jugadas de estrategia de los rivales. «Una cosa es que me gane la disputa, pero no que haya pasividad. El gol del Murcia es de risa. Somos tres tíos ahí y nadie saca la pelota. El uno por el otro y la casa sin barrer. Tendrán que ser contundentes porque si no les voy a tocar el bolsillo, y ya lo saben. Y a alguno ya le he tocado el bolsillo. Me duele pero tiene que ser así. Hay que defender nuestra portería como si fuera la última jugada. No se puede conceder nada». Palabras muy contundentes de un entrenador que había visto hasta el momento como a su equipo le habían marcado seis goles, cuatro a balón parado.

Y es que para Claudio la concentración en este tipo de jugadas es clave. «Hago muchísimo hincapié todas las semanas. Hay que mentalizarse de que hay que tener tres segundos de máxima concentración. Tiene que haber más contacto. Cuanto más insisto parece que es peor», decía malhumorado un entrenador que ha vuelto a ver meses después como sus jugadores han vuelto a caer en unos errores que creía ya superados.

Y si la última vez que levantó la voz en forma de multa fue tras encajar cuatro goles (de seis) a balón parado, esta vez el de Manises no ha tenido más remedio que endurecer la medida por reincidencia. Otra vez, de los últimos seis goles encajados, el Cádiz CF ha encajado cuatro a balón parado. De córner ganó el Granada B en Carranza, con un saque de esquina empató la primera vez el Villanovense en el Romero Cuerda, tras un córner empató en Carranza La Hoya Lorca y después de otro saque de esquina se adelantó el Murcia en la Nueva Condomina. Los números globales tampoco dejan bien a labor defensiva del Cádiz CF en esta parcela. Y es que de los 18 goles encajados, nueve han sido a balón parado. Y ninguno de penalti.

Ante esto, Claudio Barragán no ha tenido más remedio que endurecer las penas económicas para los despistados en jugadas que, como ya se sufrió la temporada pasada, pueden costar no solo un partido de la Liga regular sino un ascenso, un año de trabajo y la ilusión de todo una afición.