El Mirandés (en la imagen en un encuentro ante el Rayo) no está viviendo una temporada tranquila.
El Mirandés (en la imagen en un encuentro ante el Rayo) no está viviendo una temporada tranquila.

CÁDIZ CF

Análisis del Mirandés: De la ilusión a la depresión

El equipo norteño intenta recuperar las constantes vitales con Javier Álvarez de los Mozos, su tercer entrenador de la temporada

Por  7:57 h.

No está viviendo el Mirandés una temporada demasiado tranquila. El inesperado arreón inicial que colocó a los burgaleses como una de las revelaciones de LaLiga 123 se fue al traste con una crisis galopante. De nueve jornadas seguidas sin morder el polvo de la derrota se pasó a acumular nueve derrotas en once encuentros. De dar guerra se pasó a sufrir bombardeos constantes.

Y mientras, dos cadáveres por el camino: Carlos Terrazas y Claudio Barragán. El primero dijo adiós después de varias temporadas exitosas. El extécnico cadista se despidió tras una efímera etapa: 42 días y un adiós con olor a pólvora.
El teórico remedio está en casa y se llama Javier Álvarez de los Mozos (Burgos, 1976). El ayudante de Terrazas (que ahora quería contar con Iban Urbano como segundo, aunque este último permanecerá al final en el Balmaseda como entrenador), con el que ya había coincidido en el Burgos CF, debutó con victoria ante el Elche en Anduva (1-0). Un triunfo temporal que no garantizó su continuidad debido a la llegada de Claudio. Sin embargo, cuatro partidos después el burgalés ha tomado las riendas de manera oficial. Su balance: un empate en Getafe y otra igualada en Anduva ante el Reus. Motivos para la ilusión.

Ex entrenador de Estructuras Tino, Cristo Atlétic, Norma, Móstoles, Mérida y Burgos, Javier Álvarez de los Mozos recupera el estilo de Terrazas y apuesta por el 1-3-3-3-1, un sistema atrevido y arriesgado que ofrece poderío en la zona central. Profundidad defensiva, presión y verticalidad son algunas de sus señas de identidad para salir de un pozo en el que ahora están inmersos (son penúltimos y aún no han ganado a domicilio). Todo ello con un ADN en el que no puede faltar el carácter y la competitividad.

La portería

No era sencillo cubrir la vacante dejada por Raúl Fernández (actual guardameta del líder Levante) al término de la pasada temporada. A ello se unió la crisis sufrida por el Mirandés con el avance de las jornadas, que se cobró una de sus víctimas en la portería. Hasta la jornada 14 era indiscutible Sergio Pérez pero la derrota en La Romareda (2-0) supuso el fin de la titularidad del joven cancerbero vitoriano, que empezaba a tener su sitio después de dos temporadas de apariciones momentáneas tras dar el salto desde el filial rojillo, a caballo entre Regional y Tercera.

En ese instante entró en escena el insular Roberto, que llegó el pasado verano a Anduva procedente de Tenerife. Terrazas optaba por el arquero ‘chicharrero’ (hasta entonces sólo había jugado en la Copa del Rey) y no volvió a soltar el puesto. Vivió el fin de Terrazas, el breve paso de Álvarez de los Mozos, la efímera etapa de Claudio y el retorno (ya para quedarse) de Álvarez de los Mozos. Desde entonces, una decena de partidos.

Los dos han viajado a Cádiz CF para estar presentes en el Carranza, aunque es Roberto el que parte con casi todas las opciones para seguir defendiendo el marco del Mirandés.

En su contra juega que es el equipo más goleado de la categoría de plata con 37 dianas encajadas.

La defensa

Con la llegada del nuevo técnico al banquillo, el sistema defensivo vuelve a sus orígenes. Parar la sangría de goles recibidos era una necesidad para no hundirse aún más. De momento parece que da resultado.

Javier Álvarez de los Mozos ha optado de nuevo por una línea de tres zagueros, la misma que en su momento utilizaba Carlos Terrazas. Vuelta atrás en un planteamiento que Claudio intentó modificar (sin éxito) con una línea de cuatro defensas.

La profundidad defensiva gana peso con este sistema, aunque se corren grandes riesgos en defensa. Además, el poderío de la zona central es evidente, aunque deja desguarnecidas las bandas. En el repliegue, siempre contará con los tres centrales y un mediocentro bajo que se quedará cubriendo los espacios que dejan sus compañeros. Ahora bien, al ocupar en exceso el pasillo central, los futbolistas que juegan por fuera tienen el tiempo suficiente para recibir el balón y centrar al área. Esto provoca que en determinadas situaciones en las que el central tenga que salir de su posición para intentar taponar ese posible centro, haya desajustes en la zaga.

Con este esquema, Carlos Moreno (transferible el pasado verano e indiscutible durante toda la temporada), Álex Ortiz (desacertado en varios momento de la temporada, pero clave en el empate en Getafe) y Gorka Kijera (su potencia y veteranía le dan peso en la zaga) ganan enteros en las últimas semanas.

El cordobés Fran Cruz, titular hasta la llegada del nuevo míster, espera su oportunidad para fortalecer la zaga cuando sea necesario. Eso sí, ya tuvo minutos en el Coliseum para intentar asegurar un punto saliendo desde el banquillo.

Aurtenetxe, Ruymán y Álex Quintanilla (relevo de Garrido en el Barakaldo y fichaje invernal procedente del Almería, aunque aún no ha jugado ningún minuto con el Mirandés) completan el elenco de opciones. Los dos últimos no han viajado.

El centro del campo

Acumular gran cantidad de jugadores para dar consistencia a la zona central y la verticalidad buscando la portería contraria son los aspectos más positivos de este estilo. En el momento de crear juego, los balones directos, las transiciones en ataque rápidas y la verticalidad son sus principales objetivos.

En una primera línea, jugadores como Eguaras, Néstor Salinas (ambos formados en Lezama) y Maikel Mesa (indiscutible durante la temporada, ya ha marcado cuatro goles) se hacen fuertes en esa parcela. Mientras, la incorporación de Usero (reclamado por Claudio pero sin galones con Álvarez de los Mozos) y el retorno de Álex García (el bilbaíno ha regresado de Tenerife) dan más variedad a la hora de la elección. Especialmente este último, fundamental en los esquemas de Carlos Terrazas durante las dos últimas temporadas.

Javi Hervás (fue firmado en su día por el Sevilla tras su gran papel en Córdoba, aunque parece haberse quedado estancado y hoy tampoco estará), Alain, Rúper y Carlos Lázaro no terminan de cuajar. De estos últimos, ninguno estará hoy en la capital gaditana.

Y justo por delante, un mediapunta y dos jugadores por banda. El madrileño Provencio acapara el protagonismo como enganche en las últimas semanas. Sangalli (derecha) y el gijonés Álvaro Bustos (izquierda) le acompañan.

La delantera

Arriba el peso del equipo recae en Iker Guarrotxena. Después de un inicio espectacular (marcó uno de los goles ante el Cádiz CF en la primera vuelta), la semana pasada recuperó el olfato ante el Reus. Así puso fin a su mala racha, que llegó a dejar all canterano del Athletic en el banquillo en más de una ocasión. Puede partir también desde la banda izquierda.

Pedro Martín y el recién incorporado Urko Vera (el ex del Huesca vuelve al club de Anduva para hacerse un sitio en la punta de lanza) aparecen como alternativas. Sin olvidar a Fofo (ya que Abdón Prats dijo adiós), desaparecido en las últimas semanas. Entre todos tendrán que acompañar a Guarrotxena en el aumento de unas cifras anotadoras que por ahora son bastante mejorables.

En definitiva, mucho que mejorar en un equipo que ha pasado de la ilusión a la depresión en apenas unos meses. Ahora toca recuperar las buenas sensaciones para no caer en el olvido de la Segunda B.