El Mallorca vuelve a luchar por la permanencia. Foto: RCDM.
El Mallorca vuelve a luchar por la permanencia. Foto: RCDM.

CÁDIZ CF

Análisis del RCD Mallorca: Otra vez con la soga al cuello

Por cuarta temporada consecutiva, el equipo bermellón, ahora entrenado por Javier Olaizola, centra su objetivo en la permanencia

Por  18:01 h.

Por cuarta temporada consecutiva, centrarse en la permanencia es el objetivo número uno en Mallorca. Así lo dicta una vez más la clasificación pese a que las exigencias en la entidad insular siempre son máximas. En la memoria de la mayor parte de la afición todavía perviven recuerdos de los tiempos en los que el club balear se codeaba con los más grandes de España, competía ofreciendo buena imagen en Europa, algunas de las estrellas internacionales más cotizadas vestían su camiseta e, incluso, ganaban algún título. Pero todo aquello forma parte del pasado y el presente es muy diferente. No hay más en un club que en 2016 ‘celebró’ su centenario sin demasiados alardes.

Si la pasada campaña el equipo bermellón estuvo a punto de pegarse un batacazo histórico y hundirse en el pozo de la Segunda B, este curso no parece más relajado que el anterior. La gestión del grupo inversor americano que maneja sus hilos siempre ha sido muy criticada en la isla, por lo que esta temporada han confiado en un mallorquinista reconocido como Monti Galmés para recuperar el sentimiento bermellón en la ciudad, y que se vuelva a sentir el calor de la hinchada para con un equipo despersonalizado desde un tiempo atrás. Todo ello con el suizo Maheta Matteo Molango como nexo de conexión con Robert Sarver, que también es propietario de la franquicia NBA de los Suns de Phoenix.

Pese a todo, una complicada primera parte de la temporada ha propiciado ya el movimiento en el banquillo balear. Fernando Vázquez tuvo que dejar su sitio a Javier Olaizola después de un primer tramo bastante irregular en el que el Mallorca se vio inmerso en el pozo muchas semanas.

El experimentado entrenador gallego se ganó la confianza de la dirección deportiva al lograr salvar al equipo en la última jornada el pasado mes de junio. Con tiempo para trabajar, Vázquez conformó una plantilla ideada para soportar las exigencias y llevar el peso de los encuentros. Y Javier Recio diseñó un plantel a la medida del técnico de Castrofeito, quien pidió a tres de los jugadores que tuvo en A Coruña: Juan Domínguez, Juan Rodríguez y Culio. Antes ya le compraron a Salomao. Pero el plantel estaba descompensado y Fernando Vázquez, cuestionado por sus experimentos en las alineaciones y los inexplicables cambios sobre la marcha, fue destituido.

Fracasada la negociación para sentar en el banquillo bermellón a Rubí (ahora con el Sporting en Primera División), la débil tesorería impuso recurrir a  Javier Olaizola. El donostiarra promete alma, corazón y vida, y parece que la situación ha mejorado. Al menos, el Mallorca comienza la jornada fuera de la zona de descenso. Pero sin perder de vista el pozo de la clasificación. El fútbol de control (causaron una gran sensación en Cádiz al inicio de la Liga) deja paso aun juego más práctico y contundente.

La portería

La renovación del plantel fue amplia y comenzó desde la portería. El navarro Roberto Santamaría (rescatado este verano de la Ponferradina y lesionado en varios partidos) y el oscense Cabrero (cumple su tercera temporada en el Iberostar Estadio) se han repartido los minutos, pero este último se ha ganado la confianza de Olaizola en las últimas semanas. Su gran actuación en Reus la semana pasada (detuvo un penalti) hace que cada vez gane más enteros. Los dos van convocados.

La defensa

Nombres importantes para reforzar la defensa mallorquinista. Así llegaron el cordobés Antonio Raíllo, que militó la pasada campaña en el Espanyol, y Jon Ansotegi, ex de la Real Scoeidad y del Eibar. Futbolistas con galones que deben tirar del carro. El andaluz regresa tras cumplir su sanción, pero el vasco está lesionado. El tercero en la lista es Pleguezuelo, futbolista cedido por el Arsenal que no termina de cuajar en las filas insulares. Pese a ello, hoy estará en la lista de convocados.

Muchas bajas que obligaron a bajar al centro de la zaga a Héctor Yuste. El excadista, teórico mediocentro, se ha asentado en el eje de la defensa y aporta galones en la retaguardia. Sin embargo, una acumulación de cartulinas amarillas también impide que este domingo pueda jugar ante su antiguo equipo. Más complicaciones para Javier Olaizola.

En los laterales, las ausencias del lesionado Biel Company y el sancionado Saúl García (fichaje invernal procedente del Girona) dejan los ambos flancos en poder del recuperado Campabadal (derecho) y Joan Oriol (mejora de sus molestias y podría estar en el lateral izquierdo) ante el Cádiz CF. Dos viejos conocidos que la temporada pasada fueron titulares. Eso sí, desde el filial busca sus minutos por la derecha Juanjo Nieto, presente en Reus y en la lista ante los gaditanos.

El centro del campo

Teóricamente, muchos kilates y múltiples opciones tiene Olaziola para componer el centro del campo. A la experiencia de un ex de Málaga, Deportivo y Getafe como Juan Rodríguez se unen el trabajo de Moutinho (no pudo jugar en Cádiz por sanción) y Juan Domínguez. Este último llegó fichado a golpe de talonario desde el Deportivo, es uno de los faros en el centro del campo mallorquinista. Sobre el papel, tablas y calidad a raudales. Todo ello sin olvidar al argentino Culio, otro experto en la categoría (e importante a balón parado), que también arrastra problemas físicos y no estará.

A ellos se une Sasa Zdejlar, futbolista serbio que llega cedido por el Olympiakos hasta el final de la presente temporada. Campeón Mundial sub’20 con Serbia en 2015, ya ha jugado con la selección absoluta de su país. Ya dispuso de media hora en Reus hace una semana. Sin olvidar a Álex Vallejo, que intenta ganarse la confianza del míster.

Mientras, jugadores como Salomao (petición expresa en su día de Fernando Vázquez), Pol Roigé (sí va convocado ante el Cádiz CF) y Damiá Sabater apenas entran en los planes de Olaizola. A pesar de ello, nadie sale del Mallorca y así es imposible que se produzcan llegadas. “Es complicado que haya salidas porque aquí se vive muy bien. Algunos jugadores se conforman con ir convocados”, destacaba esta semana el entrenador de los baleares.

La delantera

Sin Adrián Colunga en la delantera (el ariete asturiano se marchó a Chipre al no congeniar con Fernando Vázquez), varias son las opciones que tiene el Mallorca en facetas ofensivas. El joven Brandon se ha convertido en el máximo goleador del Mallorca y vuelve a estar disponible tras cumplir su sanción. Aporta frescura, movilidad y mucho gol (aunque lleva semanas sin marcar). Varios equipos de la máxima categoría no le quitan ojo.

Como un delantero a la antigua usanza aparece Dejan Lekic, que llegó a última hora de la etapa estival para apuntalar el ataque. El balcánico es una garantía arriba y, aunque le costó ganarse el puesto, ya acumula cuatro dianas en los cinco últimos encuentros. Va a más y tiene galones en Segunda.

También aporta mordiente y velocidad el costamarfileño Lago Júnior, que antes de recalar en Mallorca pasó por Numancia, Eibar, Nástic y Mirandés.

James, atacante del filial, cuenta con la confianza de Olaizola, que no tiene en sus planes a Óscar Díaz, cada vez con menos peso en la plantilla. Además, Dalmau está lesionado.

En definitiva, y sobre el papel, un plantillón que Fernando Vázquez no supo manejar en busca del ascenso. Ahora, con Javier Olaizola, toca atarse los machos para volver a certificar una permanencia. Mandan el presente y las urgencias. En el fútbol, dos más dos no siempre son cuatro.