Aitor celebra el gol ante el Córdoba en Copa del Rey
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CÁDIZ CF

El chut de Aitor, la mano de Cervera

El entrenador del Cádiz CF fue determinante en el debut del extremo con el Decano en Segunda hace un lustro

Por  17:06 h.

Autor el pasado domingo de un gol de bandera en el Ramón de Carranza, el olontense Aitor se ha convertido estos días en uno de los protagonistas de un Cádiz CF que va a más. Su progresión es más que evidente, con los puestos de ‘play off’ de ascenso al alcance.

Natural de Gibraleón, la carrera deportiva de este futbolista de 22 años no ha sido sencilla. Álvaro Cervera conoce su historia con todo lujo de detalles. De hecho, él fue el que le dio la oportunidad de debutar en la categoría de plata con el Recre (gol incluido en la victoria 0-3 ante el Real Murcia en La Nueva Condomina en la temporada 2011/2012) y con él espera dar ahora un salto cualitativo. Entre ambas experiencias, un lustro lleno de vivencias que le llevaron a pasar por Vigo (donde logró ascender con el Celta B a Segunda B), Toledo, Almería y Mérida. Fue en el club emeritense cuando despertó la curiosidad de un Cádiz CF al que acribilló la temporada pasada. Primero en el Romano, luego en el Carranza, su actual estadio.

Desconocido para muchos en la Tacita de Plata, Aitor se convirtió en el primer fichaje del Cádiz CF esta temporada. Llegaba con ficha del filial y con el reto de hacerse un hueco en el primer equipo cadista. En tierras onubenses, donde lo conocen bien, nunca dudaron de sus actitudes y aptitudes. Así lo apunta el periodista Damián Ortiz, al que no le sorprendió el gol de Aitor al Alcorcón el pasado domingo. «Aitor siempre golpeó muy bien con ambas piernas. En muchos entrenamientos y partidos lo ha demostrado. Es una gran virtud y, por tanto, no sorprende el gol que marcó ante el Alcorcón. Lo hace con relativa facilidad y el Cádiz CF, sin ir más lejos, ya lo sufrió ante el Mérida la temporada pasada», destaca.

¿Por qué no tuvo continuidad en el Decano?

Damián Ortiz detalla lo sucedido. «Si Aitor no tuvo continuidad en el Recre fue porque la exigencia del Decano creció. Con Álvaro Cervera se buscaba mantener la categoría y con la llegada de Sergi Barjuán se apostó por un ascenso a Primera que al final no llegó. Al crecer esa exigencia, el protagonismo de los canteranos fue mucho menor. Siempre suele ser la cantera la que paga ese peaje en épocas de bonanza. Muchos desaparecieron, otros apenas contaron para el nuevo míster… Pese a todo, Sergi Barjuán siempre habló bien de las cualidades de Aitor».

Y va más allá. «Hasta Álvaro Cervera, el Recre era un club español al uso, con un entrenador que se dedicaba al primer equipo y conocía a algunos canteranos porque entrenaban con la primera plantilla. Todo cambió con la llegada de Sergi Barjuán, que tenía más rasgos de mánager del fútbol inglés, algo que adoptaron en su día equipos como Ajax o Barça. Con esto quiero decir que, además de entrenar al primer equipo, también organizaba y coordinaba la cantera. Quería que todos los equipos del club jugaran con un 4-3-3, con el correspondiente enfado de alguno de esos entrenadores. Quería tener poder en ese sentido. Sin embargo, todo volvió a los orígenes con la llegada de Oltra a la entidad».

En todo ese tiempo, el extremo olontense contó con el apoyo incondicional de los suyos. «Su padre siempre estaba a su lado. En todos los entrenamientos del Recre estaba para seguir sus evoluciones y ni que decir tiene que en los partidos también. Siempre estuvo acompañado por los suyos. Por eso, cuando Aitor se marcha a Vigo es cuando madura, cuando se da de bruces con la vida al estar solo. Ahí aprende muchísimo».

A fin de cuentas, esta historia también la han vivido en sus carnes jugadores como Fidel (Almería), el excadista Juan Villar (Valladolid) y Naranjo (Celta), entre otros. «Todos han dado el salto cuando salieron del Decano. Durante muchos años, Antonio Segovia fue el coordinador de la cantera albiazul y fue en esa época cuando Aitor recaló en la entidad. Luego el puesto de Antonio Segovia lo ocupó José Luis Peña», relata Damián Ortiz.

Fueron lo primeros pasos en el fútbol semiprofesional de Aitor, ese jugador en el que el Decano puso sus miras. «Recaló en el Recreativo porque Gibraleón está cerca de la capital onubense, en su área metropolitana, y ahí está el vivero del Recre. El club controla localidades como la propia Gibraleón, Moguer, San Juan del Puerto, Palos de la Frontera, Punta Umbría… Sin embargo, cuando los jugadores son del Condado o de la sierra onubense, clubes como Sevilla y Betis tienen más controladas esas zonas».

Ahora, con 22 años, Aitor quiere seguir dejando huella como cadista. ¿Lo conseguirá?