Golf Dieciocho meses después, Chema Olazábal vuelve a jugar

Regresa tras superar un brote de artritis reumatoide que le ha tenido apartado de los campos durante 18 meses

Olazábal, en el Opend e Andalucía de 2009
Olazábal, en el Opend e Andalucía de 2009 - Felipe Guzmán
M. A. Barbero - Actualizado: Guardado en:

«Lo importante no son las veces que te caigas, sino las que seas capaz de levantarte», señala un José María Olazábal acostumbrado a reaparcer. En su caso, sus prolongadas ausencias de los campos de golf no han venido motivadas por retiradas voluntarias (como los toreros), sino por unos problemas físicos que han marcado su carrera. Durante los últimos veinte años sufre una artritis reumatoide de muy difícil control, que le ataca las articulaciones de manera voraz y le postra en la cama por largas temporadas.

Sin embargo, el vasco hace de tripas corazón y siempre termina saliendo adelante. En ocasiones, con una chaqueta verde (como en el Masters de 1999), y en otras a hombros (como en la capitanía de la Ryder de 2012). Y aunque el último brote sufrido fue muy severo (le obligó a recluirse en casa hace 18 meses y a renunciar a la capitanía olímpica), ahora ya se siente con fuerzas para volver. Lo hará dos semanas consecutivas (esta en Londres y la que viene en el Algarve) y a partir de entonces decidirá su futuro.

«Quiero ver cómo respondo en un torneo ante chavales que me sacan 50 metros de pegada y que igual ni me conocen», bromea. A raíz de ahí, verá si el año que viene prepara un calendario europeo o decide dar el salto al Champions Tour de veteranos con su amigo Jiménez.

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