CRÍTICA DE TEATRO

«Escuadra hacia la muerte»: la guerra interminable

El Centro Dramático Nacional presenta la obra de Alfonso Sastre, bajo la dirección de Paco Azorín

Unax Ugalde e Iván Hermes
Unax Ugalde e Iván Hermes - CDN
JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN - Actualizado: Guardado en: Cultura , Teatros

Hace sesenta y tres años, Alfonso Sastre imaginó en «Escuadra hacia la muerte», la obra que supuso su irrupción decisiva en el panorama escénico español, una III Guerra Mundial. En un enclave perdido de algún lugar de Europa situó a una patrulla enviada a una operación suicida: desactivar un campo de minas en una zona situada entre sus líneas y las del enemigo; poco se sabe de los ejércitos contendientes, los de enfrente son simplemente los otros. Los cinco soldados y el cabo encargados de la misión, todos enviados allí por sus expedientes disciplinarios, aguardan órdenes en un enclave opresivo que en el texto original es una cabaña en un bosque y en esta versión, un impresionante búnker de dos alturas. Cuando Sastre la estrenó, los crujidos de la guerra fría dominaban la escena internacional, ahora son otras las causas de inquietud y otros los posibles rostros adjudicables al enemigo.

«Escuadra hacia la muerte» (***)Autor: Alfonso Sastre. Versión, dirección y escenografía: Paco Azorín. Iluminación: Pedro Yagüe. Vestuario: Juan Sebastián Domínguez. Espacio sonoro y vídeo: Pedro Chamizo. Intérpretes: Jan Cornet, Iván Hermes, Carlos Martos, Agus Ruiz, Unax Ugalde y JUlián Villagrán. Teatro María Guerrero. Madrid.

Paco Azorín, en su triple función de adaptador, director y escenógrafo, acierta al recrear ese ámbito cerrado y angustioso que pone de relieve el carácter antibelicista de la pieza y su honda vibración existencial; un espacio convertido en caldera a presión por los enfrentamientos entre quienes permanecen encerrados en él. Pero disipa esa sensación claustrofóbica al introducir entre los diferentes cuadros poemas de Bertolt Brecht que cortan el ritmo de la función y no prestar, a mi juicio, suficiente atención a los perfiles íntimos de los personajes y su pugna contra sus demonios personales y las tensiones colectivas. Una propuesta muy estimable en lo estético pero menos convincente en lo dramático, pese al buen trabajo general de los actores.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios